Matrimonios gay, deuda pendiente

Barack Obama lleva varios primeros en su lista. El primer presidente negro de los Estados Unidos se convirtió en el primer presidente en funciones que apoya abiertamente el matrimonio homosexual. Ya era hora. Esta es una deuda pendiente en materia de derechos civiles en un país que hace 50 años terminó con la segregación racial.

En medio de una campaña electoral que promete ser cuesta arriba, Obama sabe que el 50% de los estadounidenses apoyan que el matrimonio se expanda para incluir a las parejas homosexuales. Es un tema polarizante. El 48% está en contra y sus declaraciones a la cadena ABC prometen convertir el tema en pivote para los debates venideros. Pero para alguien que viene de una relación interracial donde no faltaron las historias de esclavitud, dar ese paso era lo mínimo que podía hacer desde la Casa Blanca.

boda gay2 250Este es un tema de equidad. Diferenciar entre matrimonios heterosexuales y uniones civiles homosexuales (donde han sido aprobadas) es discriminatorio. Es legitimar relaciones de segunda clase. No solo por todos los aspectos legales que se derivan de la institución y el contrato matrimonial, sino porque la unión entre dos seres humanos debe estar apoyada por la libertad. Cada quien debe ser libre de escoger a quien quiera como su pareja y casarse con ella.

El primer país en el mundo que legalizó el matrimonio homosexual fue Holanda, en 2001. Luego vino Bélgica en 2003. España y Canadá se sumaron en 2005 y le siguieron, entre otros, Suráfrica en 2006 y Portugal en 2010. Ese mismo año Argentina se convirtió en el primer país de América Latina en legalizar el matrimonio homosexual. Antes, en 2007, Uruguay había legalizado las uniones civiles y en 2009 Mexico DF le dio luz verde a los matrimonios, pero solo en su circunscripción, no en todo el país.

¿Le llegó el momento a los Estados Unidos? Lo dudo. Este es un asunto que se resolverá en las cortes y que todavía tiene mucho camino por delante. Pero la forma como evoluciona el debate y la posición de la población joven revela un cambio en la mentalidad y una erosión de los prejuicios. Me gustaría ver que lo mismo pasara en América Latina, donde el tema sigue siendo tabú para muchas personas.

arcoiris2En días recientes me escribían en twiter @elibravo «si el amigo eli habla tanto de valores porque esta de acuerdo con el matrimonio gay?». Y la respuesta es clara: porque la equidad es un valor y la homosexualidad no es una enfermedad, un pecado, o como también me escribían, una aberración. Es una identidad, no una elección. Mientras más se estudia la complejidad del cerebro y la personalidad humana resulta más evidente que no es una desviación. Es una característica de la persona.

Y si la expresión, deseo y capacidad amorosa de esa persona la acerca a otra del mismo sexo no deberían existir limitaciones. Y si ello evoluciona en un proyecto de vida, la creación de una familia y la esperanza de crecer en pareja, lo equitativo es que lo puedan hacer con las mismas condiciones, beneficios y legalidad como lo hacemos las parejas heterosexuales.

¿A qué le tememos con legalizar el matrimonio homosexual? Creo que el mayor miedo es a reconocer que estamos hechos de la misma madera y compartimos la misma energía. Y reconocernos en otros a veces resulta difícil, sobre todo si nos enseñaron que eran diferentes, malos, o peligrosos.



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