Meditación Guiada de Autosanación

Meditación Guiada de Autosanación

Abrazos mágicos. La vida te trae dolor para recordarte que eres un ser humano. La vida te trae amor para recordarte que eres un ser divino. Una persona solo se sana cuando no desea cambiar a nadie. Una persona sana cuando fluye con la energía vital. Una persona sana cuando abandona todas las resistencias al cambio. Sí. Esa es la mayor fuerza de sanación que puede experimentar un ser humano. Nos enfermamos, porque esperamos que los demás cambien y se ajusten a nuestro «gusto» personal. Suelta todas esas expectativas, por favor.

En voz baja afirma lo siguiente: “Me perdono por las veces que permití que los demás me roben la alegría de vivir. Hoy rescato mi alegría de vivir. Hoy rescato mi salud. Hoy celebro la vida”. Así que como un servicio a la vida te escribo aquí una meditación. Que te conectará con la respiración y con todos los procesos curativos. Graba un audio con esta meditación. Sirve para purificarte y liberar patrones erróneos consientes e inconscientes sobre enfermedades. Guarda tu audio y podrás escuchar la meditación las veces que quieras.

Conecta con tu respiración. Y siéntate en un lugar muy cómodo. Cierra tus ojos. Descansa. Vacía tu mente de pensamientos. Respira lentamente. Observa cómo te sientes. Deja que todos tus sentidos estén en este tiempo presente. Desecha los pensamientos que te conectan con el pasado. Desecha los pensamientos que te conectan con el futuro. Respira suavemente. Observa que ya estás aquí y ahora. El presente es un poderoso instante de sanación. Respira lentamente. Visualiza una luz dorada muy brillante. Visualiza como la luz dorada se fusiona contigo, se fusiona con tu cuerpo. Observa como la luz dorada llega a lo más profundo de tus células y moléculas. Esa Luz Divina te envuelve completamente y llega a lo más profundo de tus órganos. Brillas. Siente como la Luz es la manifestación de tu sanación. Tu alma, tu mente y todo tu cuerpo están iluminados. Ahora respira. Respira luz y exhala luz. Respira luz y exhala luz. Respira luz y exhala luz. Respira luz y exhala problemas. Respira luz y exhala todos tus miedos. Respira luz y exhala todos los conflictos. Respira. Respira conscientemente. Deja que el aire entre a tu cuerpo. Respira suavemente. Te dispones a liberar todas las memorias erróneas. Confía. Mientras respiras liberas cualquier programa que cause enfermedad y desequilibrio. Respira conscientemente. Mientras respiras te entregas a la luz divina. Observa como descansas en esa luz amorosa que te envuelve. Te expandes en la luz divina y manifiestas todos esos milagros que son tan tuyos. Observa cómo está iluminado todo tu cuerpo. La Luz te ama, te respalda, te cura, te equilibra y te sana por sí sola. Observa atentamente como se forma un circulo de luz a tu alrededor que te protege a ti y al lugar en donde estás de toda energía que no viene por la luz. Respira lentamente. Inhala luz y exhala luz. Inhala luz y exhala luz por la boca liberando todo lo negativo y discordante. Permite que tu cuerpo sane completamente. Tú eres salud perfecta radiante. Respira. Con cada respiración se producen los milagros que te mereces. Recuerda que la respiración es la conexión con el Divino Creador de todo lo que es. Cuando respiras se manifiesta tu salud radiante. Cuando respiras se manifiesta tu autosanación continuamente. Respira suavemente. Respira. Con cada respiración tomas la fuerza de la vida y su abundancia. Respira y así restableces nuevamente el poder del Divino Creador en ti. Cada respiración activa su amor incondicional en tu cuerpo, tu mente y tu alma. Con cada respiración sanaras completamente. Mientras respiras luz divina crece un sol resplandeciente en el centro de tu pecha. Visualiza como el sol se expande a través de ti. Con cada respiración la luz divina se expande en tu ADN genético y energético. Tu ADN está activo para sanar ahora. Tú tienes el poder de permitir todo cambio. Acepta lo nuevo del cambio. Acepta con alegría como cambia todo tu cuerpo. Eres salud radiante perfecta. La Luz divina está al mando. Observa como miles de puntitos de luz se expanden juguetonamente en todo tu cuerpo. Siente la frecuencia de la sanación en tus órganos, tus células y tus neuronas. La llama sanadora está en el centro de tu pecho. Observa atentamente. Deléitate en su brillo y los tonos de dorado incandescente. Ahora estás respirando luz. Ahora estás respirando sanación. Estas respirando mayor conciencia para expandir la luz y activar su poder en ti. Te expandes en Luz Divina. Eres vibración sanadora. Eres el milagro perfecto. Eres amor. Eres lo que sientes. Eres poder espiritual. Eres autosanación instantánea. Eres energía vital óptima. Eres salud perfecta. Así es. Amén… Respira suavemente. Observa tu respiración y descansa unos minutos antes de abrir tus ojos. Respira sanando. Descansa. Respira luz de amor y exhala amor.

Imagen de silviarita en Pixabay



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