Meditación Guiada para la Reconciliación

Meditación Guiada para la Reconciliación

La meditación mejora la mirada del mundo y la percepción. También, permite que esos procesos de aprendizaje se realicen con mayor celeridad. Además, la meditación es calmante, analgésico, relajante, antidepresiva y te permite regular la presión arterial. Incluso la práctica de la meditación impacta en la estructura genética de nuestro ADN, restaurando y sanando. Sí. Es una certeza. Esta es una experiencia que facilita una conexión ilimitada y que da estados de plenitud, bonanza, mucha creatividad y optimismo. Desde la óptica de la meditación, una enfermedad, ya sea leve o persistente, encierra en sí misma una lógica que tiene relación con la información de tus emociones. Es un proceso de aprendizaje que quedo estancado en tu pasado o en un conflicto no resuelto. Esta información que de alguna manera es resistente a ser aprendida necesita una mirada amorosa para manifestar en ti mayor conciencia.  

Meditar consiste en prestar atención en cada segundo que pasa a nuestros pensamientos, emociones, sensaciones corporales y al entorno, sin juzgarnos severamente. Por favor, deja de ser un juez e interpretar todo. 

Por favor, sí. Te invito a que grabes un audio con tus palabras y te escuches amorosamente en esta meditación las veces que quieras sanar memorias erróneas. 

Meditación: “Yo Soy el que Yo Soy. Yo Soy Amor. Yo Soy Luz Divina. Aquí y ahora me conecto con mi respiración. Respiro profundamente. Y suelto todo lo que me oprime. Respiro. Respiro profundamente y observo como el aire llena mis pulmones. Visualizo como una luz dorada envuelve todo mi cuerpo. E inhalo amor y exhalo amor. Inhalo amor y exhalo amor. Respiro profundamente. Me miro con mucho amor. Y acepto mi cambio. Acepto todo cambio en mi vida. Acepto mi crecimiento y evolución. Acepto el cambio de los demás. Y confió que es lo mejor de lo mejor. Observo el cambio como algo natural. Me reconcilio con el cambio continuo. Le digo Sí a la vida y al amor. Así no tengo ansiedad por el futuro. Visualizo como una luz dorada envuelve todo mi cuerpo. Y libero y me libero. Libero todo lo que me impide evolucionar, crecer y vivir tranquilamente según mi Plan Divino. El Divino Creador me guía y me acompaña por mi camino de vida. Con cada respiración me conecto con el amor de Dios Padre Celestial. Me reconcilio conmigo mismo. Me reconcilio con todos los que me rechazaron por ser diferente. Me reconcilio con el mundo. Me reconcilio con las víctimas. Me reconcilio con los victimarios y el dolor causado. Me reconcilio con todos. Me reconcilio con cada persona. Y acepto todo como es. Acepto la vida. Y acepto a todos como son. Y me libero de toda exclusión, todo miedo y toda culpa. Observo todo lo que mis ancestros hicieron. Y no juzgo a nadie. Los respeto a todos. Así que todo lo que rechazo lo reparo con amor y luz divina. Reparo toda exclusión. Reparo todo daño con amor. Reparo todo dolor luz de amor. Y me reconcilio conmigo mismo, hoy me abrazo. Me reconcilio con mis emociones. Me reconcilio con todas las polaridades, que están al servicio de la vida misma. Toda exclusión me hace más humilde. Lo siento. Perdóname. Confieso que estuve confundido al dividir mi  realidad en buena y mala. Tengo la certeza de que las polaridades quieren imponerse. Así que lo que rechazo toma mucha fuerza. Toda exclusión y rechazo persiste en el tiempo. Hoy lo suelto. Libero y me libero. Libero y me libero. Libero y me libero  de todo lo que me impide evolucionar, crecer y vivir tranquilamente según mi Plan Divino. Puedo retomar mi vida con tranquilidad. Mi intención ahora es soltar todas las ataduras, implantes y creencias que me impiden ser y estar en paz. Yo merezco seguir mi camino de vida en libertad. Libero y me libero de todo lo que me impide evolucionar, crecer y vivir tranquilamente según mi Plan Divino. Entiendo que el rechazo se transforma en fidelidad a energías discordantes. Y todo lo que yo rechazo se convierte en enfermedades. Las memorias de desamor son la esencia de los excluidos. Todo lo que excluyo se transforma en caos. Cada uno de los excluidos míos y de mi sistema familiar quiere ser mirado con amor. Les brindo mi reconocimiento. Así que a partir de ahora los incluyo en mi corazón. Lo siento mucho. Perdóname. Los amo. Gracias por mostrarme todo lo que hay que liberar y sanar. Respeto el dolor de cada uno de ustedes. Todos tenemos historias de vida dolorosas. Lo siento. Te amo. Respeto tu dolor.  Me reconcilio contigo. Tú perteneces al Corazón de Dios. Y tomo el lugar que me corresponde. Me reconcilio con todos. Transmuto la dualidad en UNO con el Divino Creador. Abrazo la vida. Abrazo cada día. Abrazo al Sol que me inunda con su Luz. Y purifico mis emociones, pensamientos y sentimientos con la Luz Divina. Fluyo. Siento amor incondicional. Siento aceptación y compasión. Libero y me libero de todo lo que me impide evolucionar, crecer y vivir tranquilamente según mi Plan Divino. Me reconcilio con mis sentimientos. Me reconcilio con cada persona en este mundo. Me reconcilio con todos. Estoy guiado por el amor del Creador de todo lo que es. Todo es Energía. Todo es posible. Todo tiene una solución espiritual. Se manifiesta el orden divino con la superación de los obstáculos y todas las dificultades. Visualizo como una luz dorada continúa envolviendo todo mi cuerpo. Gracias a todo el dolor que me causó toda esa exclusión he crecido mucho. Todo lo vivido en el pasado fue necesario para mi crecimiento espiritual. Me reconcilio con todos. Me reconcilio con la presencia del Cristo en mí. Me reconcilio con el amor. Me reconcilio con aquel que me negó el amor. Me reconcilio con la  esencia del Creador. Me reconcilio con la luz divina que está en mi corazón. Me reconcilio con la vida. Me reconcilio con el mundo. El mundo es mi hogar. El mundo es mi espejo. Yo Soy el que Yo Soy. Amén. Así es”.

Imagen de S. Hermann & F. Richter en Pixabay 



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