Meditación Trascendental: La técnica más sencilla y efectiva

“Deberías aprender a meditar…” Esa frase cortesía de una mística amiga me llevó por distintos senderos de experimentación, ensayos que no necesariamente derivaron en error, sino en distintas formas de aprendizaje. Música de relajación, canto de ballenas, ruido blanco, audios subliminales, meditaciones guiadas, en fin. Formas autodidactas que sirvieron de introducción, pero en verdad necesitaba un guía o maestro que me enseñara personalmente. Eso encontré en el profesor Álvaro Salinas, el representante en Venezuela de www.meditacion.org, la página oficial para América Latina de la MT: Meditación Trascendental.

Tal vez usted no esté muy familiarizado con el nombre de Maharishi Mahesh, pero puede que sí haya escuchado de Oprah Winfrey, Paul McCartney, Jennifer Aniston y Hugh Jackman. Pues, estos últimos practican la meditación fundada por el primero. Son unas 5 millones de personas de distinta edad, cultura y religión quienes han elegido este procedimiento sencillo, natural y sin esfuerzo.

Siendo sincero, me llamó la atención el hecho de que los Beatles le hayan abierto las puertas del mundo occidental a esta técnica oriental. La relación de George Harrison con Maharishi fue de gran influencia para su trabajo musical y al mismo tiempo permitió que se popularizara la técnica. Por esta y más razones me reuní con el profesor Álvaro quien me explicó que los beneficios de la práctica han sido respaldados por más de 600 estudios científicos realizados en más de 200 universidades y centros de investigación. Esto fue suficiente para agendar mi iniciación.

La ceremonia fue sencilla, el amable profesor llegó a mi casa donde dispuso una especie de altar con flores, frutas, imágenes e incienso que sirvió de escenario para los cánticos que finalmente llevarían a la revelación de mi mantra, elemento clave para la MT. Todo fiel a la antigua tradición védica de iluminación hindú transmitida por maestros de generación a generación por miles de años. Culminado el acto, la dinámica consiste en sentarse cómodamente con la espalda erguida y los ojos cerrados repitiendo silenciosamente el mantra hasta que la mente se dirige hacia dentro, más allá del pensamiento, para experimentar la consciencia pura, también conocida como consciencia trascendental. Este es el nivel más callado y tranquilo: el Ser Interior.

Al hacer esto durante 20 minutos, dos veces al día, se logra un estado en el que las funciones cerebrales tienen una coherencia considerablemente mayor y el cuerpo gana un profundo descanso. Además:

  • Aumenta el enfoque
  • Disminuye el ruido mental
  • Potencia la creatividad y la intuición
  • Intensifica el gozo por la vida
  • Reduce la negatividad, el estrés y la tensión
  • Desarrolla la ecuanimidad y el equilibro psicológico
  • Mejora la circulación y el ritmo cardíaco

Esta técnica ha probado ser el programa de salubridad y bienestar más efectivo que existe. Por si fuera poco, existe el llamado “efecto Maharishi” que consiste en que 1 persona meditando puede impactar positivamente a 100 personas a su alrededor. Por tal razón, uno de los propósitos de quienes enseñan la Meditación Trascendental es lograr que el 1% del planeta practique la técnica para así poder lograr la paz mundial.

Hay quienes afirman que el costo de iniciación es un tanto elevado tratándose de un asunto espiritual, ya que en varios países supera los $1.500 o su equivalente en moneda local, pero ese no es el caso de Venezuela, donde la inversión es muchísimo más asequible y se ajusta a las circunstancias del individuo. De hecho, me consta que el profesor Álvaro ha enseñado la técnica a grupos de estudiantes, militares y reclusos sin costo alguno.

También se dice que el mantra no es absolutamente exclusivo y personalizado, sino que depende de la edad. Por otro lado, otras ramas de meditación que estudié posteriormente rechazan el uso de mantras señalándolos como factores de distracción que nos desvían del viaje al interior. Todas son posturas válidas, en este artículo no pretendo definir cuál técnica es la vencedora, sólo reconozco que cada persona vive un proceso distinto, con realidades diferentes y anhelos variables. La MT puede ser una estupenda técnica inicial o el gran método final, depende de usted.

Yo la recomiendo porque aún recuerdo la intensidad de aquella primera meditación y los efectos positivos que viví los meses siguientes. Tras casi 4 años y distintas vivencias la sigo practicando en ocasiones por su sencillez y efectividad. Si usted desea brindarse una oportunidad como meditador trascendental, sólo escriba a [email protected] o contacte al profesor Álvaro Salinas por su teléfono +58.416.724.67.08.

¡Bendiciones!



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