Mejor un corazón roto que un corazón sin usar

Mejor un corazón roto que un corazón sin usar

Puede que hayas sido herido(a) una vez, o varias veces; puedes pensar que el amor no fue hecho para ti, o que sencillamente no tienes suerte en este tema.

Hay rupturas amorosas en las que uno siente toneladas de peso en el alma, e incluso las heridas son tales que nos hacen recubrirnos de una coraza para protegernos y aislarnos de futuras experiencias similares.

Para poder recuperar la fe, y salir de esa situación tal cual lo haría una perla de una ostra, el asidero principal es la fe, en Dios o en la fuerza superior que creas, mantenerte conectado con esa fuente y desde allí entender lo importante que eres, lo que vales; tanto, que no necesitas supeditar tu felicidad a otra persona. El ser feliz viene de uno mismo, y lo que puedes hacer es compartirla con otros, no depender de otros para ser feliz. Igual duele una frustración o ruptura amorosa, pero definitivamente nunca tanto como cuando hay una pobre valoración personal.

¿Cómo se supera el dolor? Se supera dejándolo atrás, cruzando la puerta. Es como una herida que va cicatrizando, pero si no la dejas curar y la sigues manipulando solo consigues o crear una infección o demorar el proceso.

Ábrete a las posibilidades porque esa es la puerta que te lleva a ver milagros en tu vida, y entiende que es preferible un corazón herido con cicatrices de amor que un corazón sin usar y frío.



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