Mi ex pareja me quiere controlar

Mi ex pareja me quiere controlar

Tuviste una ilusión te casaste y creíste que sería para toda la vida. Como cualquier pareja hiciste inversiones para el patrimonio familiar. Vinieron los hijos, etapas maravillosas pero un día el amor se transformó, y lo construido se desmoronó. Vino una ruda separación de bienes en la que finalmente cada quien quedó con una parte. A lo mejor fue la mejor salida que el conciliador o el abogado logró, pero no te sentiste feliz con la parte que te tocó y tu primera pareja quizás tampoco.

Y así cada quien hizo su vida, pero extrañamente tienes la percepción que tu primera pareja está aún pidiéndote cuentas del dinero o los recursos que te quedaron tras la separación de bienes. Tus hijos vienen a casa con extrañas e insistentes peticiones de cosas fuera de tu alcance bajo el lema “sabemos lo que te quedó tras la separación de bienes” “si no me lo compras es porque no nos quieres porque nosotros somos tu prioridad”.

Sientes que estás entre la espada y la pared porque no quieres herir a tus hijos si no los complaces pero por otra parte si no aseguras tu bienestar económico ¿cómo asegurarás el de tus hijos?

Primero que nada si eres un padre o madre ejemplar que está ocupándose adecuadamente de sus hijos, no tienes nada de que sentirte culpable y menos si fue a ti a quien le tocó salir del confort de tu antigua casa.

Es importante en estos casos trabajar tu inocencia, el amor y el respeto por ti mismo. Envías el dinero acordado cada mes, pagas los gastos a los que te comprometiste con tus hijos, les dejaste el apartamento, muebles, les compras zapatos, ropa, alimentos. Lo que hagas o dejes de hacer con lo que te quedó en tu repartición de bienes solo te incumbe a ti.

Es común lo que yo llamo el “síndrome del control del quince y el último de mi ex pareja”. Emocionalmente ya no estoy ligada al padre o a la madre de mis hijos pero financieramente sigo contando con sus recursos. Suele ocurrir en relaciones tóxicas en las que se actuaba en una lucha de poder o en la que inconscientemente había control en vez de amor. También se da en relaciones en las que en vez de una pareja, había una relación madre-hijo, padre-hija, niño herido vs niña herida. 

Es una situación compleja, en la que es muy probable que acumules rabias pero debes comprender que no todos piensan igual que tú. Revisa en qué aspectos de tu vida estás siendo controlador(a) porque tu ex pareja te lo está mostrando. Con la mejor de las comunicaciones se asertivo a la hora de poner límites. Siéntete feliz por amarte a ti primeramente. Lógico si antes no lo hacías que quienes formaron parte de tu vida te lo reclamen. Pero has cambiado y ahora la persona más importante de tu vida eres tú. 

Explica de ser necesario con tus actos que a tus hijos no les faltará nada y cumple con lo acordado desde el amor. Aporta lo que puedas y más allá si ese “más allá” no es irrespetuoso para contigo. Si tu ex pareja tiene sueños frustrados con compras para tus hijos que escapan de tus posibilidades comprende, mira, no señales, pero no aceptes lo que no está bien y menos si te sientes arrollado(a). Poco a poco en la medida que defiendas tus espacios sin herir a los demás, verás como cada cosa vuelve a su lugar, y fluyen en armonía. Paciencia.



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