Mi habitación, mi personalidad

habitacion-personalidad

Cómo somos, cómo creemos ser o cómo creemos que los demás creen que somos son tres conceptos difíciles de esclarecer.

¿Somos cómo nosotros mismos creemos que somos? O ¿Somos cómo los demás nos ven?

Uno mismo es difícil juzgarse o incluso conocerse, lo mismo pasa si son los demás los que lo hacen. Si trasladamos esto a nuestra forma de vestir, surgen más preguntas, lo que está claro es que nos vestimos para sentirnos agusto con nosotros mismos, para vernos bien, pero también para proyectar una imagen a los demás aunque en mi caso no lo consiga, me considero una persona alegre, me encanta reírme,sin embargo en mi armario solo encuentro tonos negros y grises, tal vez, porque definí mi forma de vestir cuando mi mente y mi personalidad no estaban forjadas completamente, es decir de muy joven ya adopte esta forma de vestir, con tonos oscuros, seguramente influido por la imagen que quería proyectar, pero con el paso del tiempo y ya con mi personalidad forjada he seguido con esos colores.

Lo mismo pasa con la decoración de nuestro hogar, cuando decoras tu casa o imaginas la decoración de tu futura casa, normalmente ya lo hacemos a una edad que más o menos ya nuestros gustos están definidos. Cómo pasa con mi ropa en mi casa la decoración está llena de tonos grises y negros, mezclados con tonos blancos y algo de rojo.
Ahora mismo ya no se si cuando decoré en concreto mi habitación lo hice intentando proyectar una imagen de mi misma para los demás o lo hice para sentirme bien dentro de ella aunque me inclino por la segunda, si se que lo hice acorde con mis gustos y preferencias sobre colores, también se que lo hice al margen de modas, al contrario que cuando definí mi forma de vestir. También lo hice pensando en la economía ya que me ajusté a un presupuesto y aunque creí que no lo conseguiría quedó totalmente a mi gusto. Tampoco pensé mucho en la funcionalidad de la misma aunque sin quererlo quedó una habitación muy funcional.

Mi habitación está pintada en negro y blanco, dos paredes continuas de cada color. En una de las paredes blancas hay una gran puerta que da al balcón por donde entra mucha luz, la otra pared blanca sirve de fondo donde está la cama y una mesita de color negro con puertas blancas y una roja, mi cama es de color blanco con cajones en negro, la colcha es de color gris y las sabanas y almohadas en negro, dando contraste con la pared blanca. Las paredes negras las he utilizado para poner más elementos decorativos, dos cuadros hechos a partir de dos fotografías en tonos negros y rojos, también hay una mesita y una mesa en color rojo donde está la televisión, en la otra pared negra está el armario negro pero con las puertas en blanco también dando contraste con el negro de la pared.

Al final, creo que lo más importante es que cuando llegues a la habitación te guste a ti mismo. Después de reflexionar porqué y cómo decoré mi habitación, ahora he llegado a la conclusión que lo hice para sentirme agusto dentro de ella, independientemente de lo que proyecte para los demás. ¿Y tú? ¿Crees que tu habitación representa tu personalidad? ¿Te sientes agusto en tu habitación?



Deja tus comentarios aquí: