Mi tono comunicacional

Los tonos de la comunicación ayudan a crear una imagen favorable y a convencer sobre un mensaje, según lo que se quiera transmitir, esto en cuanto a marcas, productos, servicios u organizacione. Hoy quiero llevarlo a un plano personal y evaluar un poco nuestro propio tono de voz al hablar con los demás.

¿Quién no ha escuchado las frases: «Es que yo hablo así», «este es mi tono voz»? La voz es parte significativa de nuestra persona, siendo una gran herramienta para el liderazgo y es la forma de comunicación más importante que tenemos. Como una huella digital, se nos reconoce de inmediato por ella.

¿Cuánta atención le damos a nuestra voz? Realmente sabemos qué voz tenemos, sabemos reconocer nuestra forma de hablar y cómo influye en los demás. El profesor Serge Wilfart estudioso del uso correcto de la voz, dice: «La voz es una característica tan específica de una persona como su huella digital. La voz revela nuestro bienestar o malestar psicológico».

Cuando estamos molestos, felices o nerviosos nuestro tono de voz cambia, subimos el volumen, es importante ver las diferencias entre una cosa y otra, ya que pareciera que tono y volumen son lo mismo pero no es así; como cuando alguien dice: «Me bajas el tonito»!

El volumen varía según el lugar y se mide en decibeles y una vez establecido no debería variar y por el contrario el tono debe cambiar constantemente ya que este representa la variación en la elevación de la voz, así cuando hablamos nos prestan atención.

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El uso de los tonos así como funcionan para el marketing funcionan en nuestra vida, para expresar diferentes sentimientos pero también tenemos el riesgo de que nos malinterpreten. Por ejemplo: los tonos hacia arriba, un poquito más agudos que nuestra voz normal, expresan sentimientos positivos, agradables y los tonos hacia abajo expresan sentimientos menos positivos.

En estos aspectos está enfocado mi post, a veces cuando hablamos o queremos expresar algo a alguien, según nuestro bienestar o malestar varía nuestro tono de voz, y a veces le subimos el volumen aunque el lugar no lo amerite, es aquí cuando a la otra persona puede que no le guste nuestro «tono». Si sabemos que tenemos algunos inconvenientes con el manejo de nuestra voz, es necesario trabajar en nuestro tono comunicacional y tener una voz bonita y una forma agradable de dirigirnos a los demás, que nuestra voz represente lo que somos y que sobre todo sugiera bondad, confianza y calidad humana.

Practiquemos un poco con nuestro tono y mejoremos nuestra manera de comunicarnos:

  • Si damos un consejo o estamos enseñando algo a alguien, nuestro tono debe ser sensible y amigable, en algunos momentos compresivo, ya que no todo el mundo entiende igual que nosotros. Esto en lugar de gritar y regañar.
  • Si algún amigo o familiar nos está contando algún problema, nuestro tono debe ser familiar y compresivo, accesible y humano.
  • Si trabajamos prestando algún servicio que nuestro tono sea positivo y servicial, alegre.

Nuestro tono también puede ser reflexivo, humorístico y profesional según el momento.

Un tono de voz adecuado no es alto, ni bajo. Sencillamente es claro, directo y debe ir acompañado de amabilidad y gentileza.

 



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