Mi vida pide cambios ahora

Mi vida pide cambios ahora

En la vida, definitivamente, hay momentos duros, complejos, que requieren que hagamos un esfuerzo adicional. Espacios que deben irse, y que incluyen personas y situaciones. A veces somos tercos, y por más que sabemos que una relación ya no tiene futuro y es inevitable su caída, pues seguimos ahí, esperando que cambie de la nada.

Existe un día en que las cosas no van para nada bien, pero nos resistimos como los que más a la idea de cambiar. ¿Sabes por qué? Por miedo. Sí, ese gusanito de la duda que genera la pregunta: ¿qué puede pasar si tomo esta o aquella decisión?

Los cambios son absolutamente inevitables, así como sale el sol cada mañana hayas tenido o no una noche terrible. De esta manera, la vida constantemente va cambiando, y eres quien puede maniobrar en ello.

La palabra clave de esto es negociar, ya que como sabemos que no podemos evitar que nuestros hijos crezcan, que quizá ya no podamos seguir en el trabajo, que hay que jubilarse, es decir, que hay nuevos roles que cumplir, entonces, negociar con ellos se vuelve necesario e inevitable.

Entonces, asumir nuevos papeles en la vida es algo que viene bien de vez en cuando. Si ya a nuestros hijos les toca vivir solos y hacer su vida, pues genial, ya que ahora tienes más tiempo para lograr alguna meta que te hayas planteado antes. Como ves, los cambios no son el fin del mundo, son un espacio para reinventarnos.

No le tengas miedo a cambiar, a que las cosas a tu alrededor se muevan, ya que gracias a eso las cosas que estaban bien pueden estar mejor. Incluso, esa crisis que vemos en el horizonte también va a traer un aprendizaje claro que nos ayudará en futuras crisis; así que al aceptar el necesario e inevitable cambio, todo en la vida será más fácil de llevar.

¿Te ha pasado? ¿Tienes herramientas para aprender de los cambios que ofrece la vida?



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