Migración de Biopolímeros

Hay bastante lectura relacionada con este tema que nos sirve para conocer exactamente de qué se trata este material inyectable en algunas zonas específicas de nuestro cuerpo, que aunque su práctica ha sido prohibida según una resolución del Ministerio de Salud, siguen sumándose un importante número de casos.

El enfoque que le daré a este artículo, tiene que ver con su origen mental, la mente está enferma por tantas creencias limitantes que nos hemos inventado nosotros mismos, y las heredadas por el entorno en el cual nos desenvolvemos. La curación es experimentar la libertad del Ser, sin que imperen las formas, pues somos mucho más que unos cuerpos.

Nacemos y al poco tiempo olvidamos quienes somos, nos hacemos esclavos de un sistema, de la moda que nos ofrece, de nuestros trabajos, de la familia misma, del tiempo, del apego de todo tipo, de acumular triunfos y cosas materiales, de la belleza, y justamente cuando nos muestran esos falsos patrones de belleza, lo perseguimos a cualquier precio o nos damos por derrotados sin esfuerzo, sin llegar a la verdad.

Derribar  esos estándares, que nos hace sentir inseguros, que nos sumerge en la auto-crítica y la crítica a otros, inconformes por todo y actuando en consecuencia, sea de forma pasiva o activa (de pensamiento o acción), nos deja claro que no hay manera de excluirnos, todos somos parte  de ello, queramos o no, es así.

Cuando no nos amamos tal y como somos, nadie lo hace por nosotros, es por ello, que aun teniendo una pareja sea en matrimonio o no, seguimos tan vacíos y solitarios, de allí que fijamos tantas exigencias y condiciones para poder funcionar en el tiempo, y es que seguimos buscando el amor fuera de nosotros y reteniéndolo a la fuerza, por miedo a perderlo.

Seguimos buscando amarnos en la proyección de otros o incluso sustituimos el amor por cosas que nos llene así sea fugazmente, de momento, estamos tan confundidos, que lo real, lo creemos falso y apostamos a lo falso ciegamente porque lo percibimos como real.

Con esta confusión nos damos premios y a las mujeres nos encanta regalarnos ropa, maquillaje, cortes de pelo, consentirnos y en estos tiempos es un buen regalo los trabajos de estética en nuestros cuerpos, solemos decir que así resolvemos nuestra depre del momento (casi mensual), que es para subir nuestra autoestima, vernos bien, el caso es que nos invitan a mimarnos, a sentirnos a gustos con nosotras mismas, pero condicionadas por los patrones de moda.

Todas las mujeres hemos sido tentadas así sea de pensamiento, y con dinero muchas somos capaces de tomar soluciones drásticas con nuestro aspecto físico. En ocasiones, los esposos son quienes le dan freno a nuestras psicosis. En otros casos ellos igualmente viven sus propias pesadillas al respecto.

También están aquellas mujeres que a hurtadillas de sus esposos se someten al procedimiento, otras justamente por sacarle partido al hecho de no tener una relación de pareja estable que le cuestione que puede hacerse y que no, sin pensarlo mucho, con más razón lo hace.

El disfrutar plenamente del sexo también lo condicionamos  a las formas de nuestro cuerpo. Ser una buena amante, para que la pareja no busque a nadie más es otro de los pretextos más comunes que nos imponemos para complacernos estos caprichos banales.

Cada protagonista tendrá su historia particular, aunque en apariencias tengan diferentes razones, en el enfoque que pretendo, a nivel mental, es uno sólo el problema, se llama “miedo”, pero también es una sola solución, se llama “amor”. Todo es para nuestro bien más elevado.

Una vez que eres parte de esto, algunas decidimos admitir que ni falta nos hacía, que era sólo vanidad o un premio-consuelo por la trampa de la autonomía que brinda la soltería, otras deciden hacerse eco de una lucha por todas las víctimas, en aras de que no haya ni una más (activismo social), abundan casos de denuncias, casos de cirugías al borde de la vida y la muerte que han vuelto a su vida habitual y muchas que no lo han podido contar.

La opción que ofrezco que recordemos es la del perdón, la gratitud y el amor incondicional,  es la triada perfecta que todo lo puede, todo lo sana, evita la culpa, pues ella es la que hace estragos en nuestros cuerpos, sea por ésta afección o por cualquier otra, que el perdón sea nuestra práctica diaria.



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