Migrañas. Descubre su origen emocional y erradícalas para siempre

Migrañas. Descubre su origen emocional y erradícalas para siempre

Comprender todo lo que ocurre es una ilusión, al igual que lo es tener el control absoluto de la situación o las respuestas a todas las preguntas. Este afán de querer ser perfectos podría ser el reflejo de un conflicto de desvalorización intelectual de la infancia, por el cual la persona se ve en la necesidad de prepararse mucho intelectualmente para nunca errar, pues errar podría implicar ser humillado, no estar a la altura de los demás, no ser reconocido, no querido, no aceptado, no amado, etc.

Las personas muy intelectuales tienden a padecer de migrañas, y esto es precisamente porque todo el tiempo están buscando la solución o el entendimiento de las cosas en la cabeza; se sienten presionados para encontrar la respuesta, para ser perfectos y para obtener cada vez más conocimiento y reconocimiento. Son las personas que hacen una maestría, y luego un doctorado, y luego otra especialización, y así sucesivamente, pero siempre sienten que necesitan más conocimiento, nunca están satisfechos, necesitan sobresalir y, para ellos, esto solo es posible a través de sus habilidades intelectuales.

¿Pero qué pasa cuando no consiguen la solución? Atacan las migrañas, esos intensos y prolongados dolores de cabeza focalizados, que difícilmente ceden antes los medicamentos y que, en algunas ocasiones, vienen acompañados de náuseas, malestar estomacal y fotofobia.

En biodescodificación encontramos dos tipos de migrañas: la de estrés y la de curación. En la primera, la persona está en un conflicto activo debido a la impotencia que siente por no encontrar la solución al problema desde el intelecto y siente el dolor como si tuviera la cabeza comprimida. Una vez que aparece la solución, cede el dolor o puede transformarse en una migraña de curación que es más pulsante. En algunos casos, se siente presión detrás de los ojos, producto del edema causado en esta fase de reparación del síntoma o enfermedad.

Para sanar las migrañas, se aconseja que la persona tome conciencia de que no es perfecta, de que no tiene por qué tener la solución o la respuesta para todos los problemas y que, aun así puede seguir viviendo. Si padeces de migrañas, probablemente seas de esas personas que siempre cree tener la razón, y en esa lucha por demostrar que tienes la razón, tu mente está permanentemente buscando respuestas agotando al conglomerado de neuronas y células gliales que habitan en el cerebro.

Si ese es tu caso, te invito a que sueltes el control y bajes de la cabeza al cuerpo. Toma conciencia de quien eres, y acéptate tal como eres, aun cuando sientas que no eres tan brillante o sabihondo. Acepta que tal vez no tengas siempre la razón, no refutes por competencia, por demostrar tu superioridad, no tienes que demostrarle nada a nadie, y sintiendo esto, pregúntate a ti mismo: “¿a quién tuve que demostrarle mi inteligencia y mi capacidad para hacerlo todo bien, para que me quisiera cuando era niño?”. Fluye con la respuesta que recibas desde el inconsciente. Relájate, acepta la emoción negativa vivida, acógela y suelta el master control cerebral de una vez por todas. Eso ya pasó, y ahora no necesitas demostrarle nada a nadie.

Verás que pronto se irán las migrañas, y tus neuronas harán nuevas conexiones para que percibas los acontecimientos de una manera más compasiva contigo mismo, sin castigarte, ni juzgarte furiosamente como lo has hecho hasta ahora.



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