A mover el cuerpo con ganas

Son muchos los que huyen a los gimnasios y a las rutinas de ejercicios. Las razones son infinitas. Pueden ir desde la repetitividad que causa aburrimiento, poco tiempo o falta de presupuesto hasta apatía a seguir algún régimen de entrenamiento. Sin embargo, no cabe duda que todos necesitamos mover un poco nuestro cuerpo, no solo para quemar unas calorías y mantener nuestra figura, sino también para mejorar nuestro bienestar físico y emocional.

Es por ello que compartimos contigo esta lista de actividades de bajo costo, que necesitan poco tiempo, que te llenarán de buena vibra y servirán para que complementes los cuidados para tu cuerpo y tu salud.

  • Persigue a tus hijos, sobrinos, hermanitos: volver a la infancia con los juegos de tocadas o atrapadas, incluso las escondidas, son una buena opción para trotar sin sentir que estás haciendo ejercicio. Por otro lado, podrán disfrutar un buen rato en familia.
  • Ve por una caminata: pero no la ruta que siempre haces. Encuentra un lugar especial, un parque, alguna zona montañosa, o mejor una colina que te exigirá un poco más. Harás la caminata de siempre, pero te reconfortará con un cambio de paisaje que siempre impacta positivamente.
  • Patea el balón: no tienes que convertirte en futbolista profesional. Reúnete de vez en cuando con tus amigos y armen un partido. Podrán salir de la rutina y compartir un tiempo juntos mientras se ejercitan.
  • Paseo en dos ruedas: sácale el polvo a la bici y sal un rato. Recuerda tu infancia y deja que el viento te acompañe. Pedalea, pedalea, pedalea y fortalece tu cuerpo. No tienes que romper el cronómetro, lleva tu propio ritmo.
  • Anotar algunas canastas: tampoco tienes que convertirte en Michael Jordan. Algunas canastas en la cancha que te queda cerca, o quizás en ese aro que tiene años sin usar en tu patio. Todo sirve para desconectarte un poco y ejercitarte de una manera diferente. Si puedes ir con los pequeños de la casa, o con tus amigos, la diversión también estará garantizada.
  • ¡Al agua!: nada más cierto que esa frase que hemos escuchado un montón de veces; nadar es una de las actividades más completas. Escápate de vez en cuando a la playa, al río, a un lago, o una piscina y lánzate un chapuzón. Y también aprovecha para tomar un poco de sol y tener un buen bronceado.
  • Atrapa: una pelota o el frisbee. Sal con tus hijos o con tu perro y diviértanse a lo grande.
  • Baila: ponle volumen a tu disco favorito y déjate llevar por el ritmo de la música, practica esos pasos que ya sabes, o inventa tus propios movimiento. Siempre es buen momento para armar una pequeña fiesta en la sala y quemar un poco de calorías sin notarlo.
  • Sé ama de casa: aunque cumplir con los deberes del hogar no es precisamente divertido, son un buen método para quemar calorías. Barrer, planchar, fregar, pasar la aspiradora o arreglar el jardín te pondrán en movimiento al tiempo que tu casa está reluciente para que la disfrutes.
  • A ponerse los patines: no importa si son modelos viejos, o unos en línea modernos. Sal a dar una vuelta en ellos. Tus piernas te lo agradecerán y se fortalecerán, verás la ciudad de otra manera y te ayudará en salud.

¿Qué te parecen estas sencillas actividades? Cuéntanos si conoces alguna otra que podría ayudar a quemar calorías sin que lo parezca.



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