Nadie puede escribir tu historia, ni tu puedes escribir la de los demás

Muchos pacientes vienen a terapia esperando una solución mágica, la resolución de lo que les inquieta a través de la mano del psicólogo, dicen, -vine para que usted me ayude y poder superar esto que….- y, en efecto, los psicólogos contamos con herramientas para apoyar a nuestros pacientes para que puedan resolver, avanzar, crecer pero de ninguna manera podemos escribir su historia…, los cambios no los puede generar nadie externo solo lo puedes generar tú.

Cada vida es una historia y en cada historia los papeles y el lápiz están en manos de quien la vive que es a quien le corresponde escribir cada letra, cada párrafo, cada capítulo, buscar soluciones mágicas provenientes de las manos de otros sin hacer nada, estando pasivo(a), no solo es un error sino un desgaste tremendo y una gran frustración.

Algunos buscan la solución en manos de un terapeuta, de un brujo, un vidente, un amigo, una pareja, y muchas veces desde el rol de víctima, desde ese papel de pobrecito(a) yo, ¡tienes que ayudarme!, las circunstancias son desfavorables y no puedo superarlas, y así vemos importantes diferencias en las historias como por ejemplo:

  • Quien decide trabajar y estudiar para poder costear sus estudios y quien se rinde porque es pobre y considera que no puede hacerlo
  • Quien no estudia lo suficiente y luego dice: el profesor me aplazó en lugar de entender que quien se aplazó fue él al no estudiar
  • Quien persiste en  una relación no saludable porque se considera  incapaz de conseguir una mejor y a la altura de lo que merece y quien decide amarse y respetarse y confía que cerrando un capítulo representa la apertura de otro mejor
  • Quien ante un problema se tira a la cama a llorar y cae en depresión y quien ante las mismas circunstancias es capaz de llorar pero también de secarse las lágrimas y avanzar

Y así podría enumerar cientos de ejemplos pero todos con la misma característica común que no es otra que la diferencia entre protagonizar tu vida, tomar las riendas y entender que no puedes delegar los resultados en otra cosa que no sea el producto de tu esfuerzo, acciones y persistencia.

Otras personas también, andan por la vida cuestionando la vida de los demás y lo que es peor tratando de cambiarlas, y así terminan molestando a otras personas con su actitud y/o controlando a otras que por ser dependientes se dejan llevar como si tuvieran riendas en su cuello, terminando por supuesto en una profunda infelicidad y hasta rencor porque tarde o temprano reconocerán que son dominados, manipulados y esto no suele ser placentero para nadie.

Mi invitación para ti hoy es entender que debes ser y dejar ser, que es bueno buscar apoyo, buscar ayuda pero tu historia siempre dependerá de ti, de lo que decidas hacer, tuyas son las acciones y tuyas las consecuencias. Asume esto, atrévete a experimentar, a mejorar, lo peor que podría pasar es que te equivoques y si ocurre pues no pasa nada, sacude el polvo, levántate y vuelve a intentar. Es tu vida, vívela y si es la vida de los demás, respétala.



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