¿Navidad, linda Navidad?

Ya en mi país, Venezuela, se ve que llegó la Navidad junto con el pacheco (así le decimos al clima frío).

En todas las esquinas se montaron carpas donde venden artículos de navidad, luces, adornos, San Nicolás, entre otros. Me llamó la atención que hasta hace un par de semanas todavía no estaban a la venta los famosos pinos de Navidad.

«Esta Navidad llegaron tarde los pinos» comentaba la gente. A la semana siguiente finalmente llegaron los famosos arbolitos de «Navidad». Para mi sorpresa, el ver estos árboles cortados no me trajo felicidad alguna. Ahí fue cuando me pegó la realidad, lo que sentía era tristeza.

Sí, es verdad, que rico el olor a pino en la sala de tu casa. Un pedacito de la naturaleza que apreciarás durante un mes y después qué. Solo quedará un cadáver de arbolito que tardó 7 a 8 años en crecer solo para ser cortado y ser decoración navideña durante un mes como mucho.

Luego de investigar, las cifras son aterradoras, 1,9 millones de pinos son cortados cada año, para la satisfacción de los consumidores. Luego ingresé a una página web de México (www.agrosnavidad.com) donde descaradamente hablan de la venta de pinos e invitan a venir con las familias a escogerlos y cortarlos, reforzando el consumismo y la falta de cuidado a la naturaleza con un «acto familiar». Pero ¿en qué clase de mundo vivimos? Y ¿qué pasa con los animales que viven en estos bosques? ¿El oxígeno que se dejará de producir durante 8 años? Ya lo estás pensando?

Es entendible, yo tambien pensaba así antes de saber toda esta información. Yo quería mi arbolito!

Seguí con la investigación, y para mi alegría encontré una organización maravillosa llamada Proyecto Verde Navidad que promueve la adopción de un árbol, este viene en una maceta, lo envían a tu casa para que lo disfrutes en Navidad, lo cuides y después podrás devolverlo a su hábitat natural donde podrá continuar con vida.

Y esto se pone mejor todavía! Contacté a la empresa Agro Navidad y les escribí mi observación sobre hacerse llamar «sustentables» y alegremente me respondieron que ellos son los que suministraban los árboles en macetas a Verde Navidad. Su justificación fue que por cada árbol que cortaban sembraban dos (deberían sembrar 8 árboles, ya que esa es la cantidad de años que dejarán de producir oxígeno) y que su objetivo principal es que no salieran divisas del país, porque se importan 800.000 árboles anualmente.

He aquí mi respuesta textual a Agronavidad: «Llevar a los hijos a cortar árboles no es didáctico ni ambientalista. ¿Qué mensaje están dando?» (Adicional a mi carrera de Comunicación Social). «Soy docente y me da verguenza ajena los principios que están fomentando. Al final TODO es un negocio. Aprendan entonces de sus clientes (verde navidad), los cuales tienen una iniciativa pura. Gracias por su pronta respuesta y espero que este año vendan muchos arboles asesinados.»

Sé que fueron un poco fuertes mis palabras, y ¿qué irónico que los mismos que cortan los árboles, se los suministran a otros con una iniciativa ecológica transparente. ¿No sería genial que siguieran el ejemplo de sus clientes?

Definitivamente la adopción de un árbol es la manera sostenible de disfrutar de la Navidad sin que nos falte nuestro arbol navideño. Iniciativas como las del Proyecto Verde Navidad deben comenzar a surgir en toda Latinoamerica. Es hora de despertar y pensar en nuestros hijos y nietos.

La palabra Navidad significa: nacimiento de la vida para ti. Sueño con un mundo en que en la Navidad vayamos a la naturaleza y sembremos árboles, en vez de cortarlos y traerlos a nosotros. En Venezuela ya estamos despertando y está en nuestras manos seguir educando. Con estas cifras e información, será posible que emprendas tu misión de conservar y preservar la tierra.

¿Qué planeta le dejarás a tus hijos? Como también es positivo preguntarse, ¿qué hijos les dejarás al planeta Tierra?

Fuentes:

www.agrosnavidad.com
www.navidadverde.com
www.diocesisdecanarias.es



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