Negociando desde el alma: cuándo dar y cuándo cobrar

¿Eres de los coaches o terapeutas a los que todavía les cuesta identificar cuándo dar algo gratis y cuándo cobrar lo adecuado? Entonces, este artículo te va a dar luz.

En el artículo anterior hablamos de la trampa cuando el ego conoce la palabra “abundancia” y vimos, a través de un ejemplo real, cómo el ego nos aleja de servir efectivamente.

Pero esto también nos lleva a preguntarnos: ¿cuándo dar y cuándo cobrar? De eso hablaremos en este artículo, para que te lleves una guía de acción clara que anule el ego cuando estés negociando tu servicio.

Una mentalidad de abundancia

Antes de irnos a los puntos anteriores, debes preguntarte con total sinceridad y certeza ¿para qué me estoy dedicando a esto? Si a tu mente vienen cosas como “para vivir bien”, “para ganar más”, “para trabajar menos”, “para tener independencia financiera”, entonces, estás en la vibración incorrecta. Una persona que trabaja en pro de servir al prójimo se levanta todos los días con el deseo de ayudar, no con el deseo de ganar.

Dice un curso de milagros:

“Dar para obtener” es una ley ineludible del ego, que siempre se evalúa a sí mismo en función de otros egos. Por lo tanto, siempre está obsesionado con la idea de la escasez, que es la creencia que le dio origen.

¿Qué quiere decir esto? Que podrás negociar desde el alma única y exclusivamente cuando entiendas que ya tienes todo lo que necesitas para hacer el trabajo que hoy te corresponde, y que en la medida que más ayudes, el universo más cuidará de ti.

Si vives pensando que el dinero es limitado, que cada vez hay menos, entonces eso es lo que seguirás recibiendo.

3 pasos para saber cuándo dar y cuándo cobrar

  1. Tener un plan de ingresos emocionalmente estructurado: Cuando no sabemos cómo llegará el dinero a nuestra vida, vivimos en modo supervivencia. La supervivencia activa la angustia y la ansiedad, instalando la creencia de la escasez. En Armonía Financiera aprendemos que cada flujo está asociado a un nivel emocional. No puedes utilizar un ingreso esporádico o no planeado para cubrir tu zona de seguridad financiera. Esto hará la diferencia entre identificar oportunidades (posibilidad de expansión) o convertirte en oportunista (querer sacarle provecho a todo).
  2. Saber identificar el potencial más allá de los números: Cuando una persona ya tiene claridad del origen de los fondos que le permitirán cubrir su seguridad financiera, entonces, dispone de la calma necesaria para abrirse a posibilidades de expansión, incluso si el primer paso no deja ninguna aparente ganancia. Muchas veces la persona que más te ayudará a expandirte no es la que más seguidores tenga ni la que tenga la billetera abultada, sino la que más conectada está con tu misión de vida. Jesús empezó con doce discípulos solamente, pero eran los discípulos correctos (incluso Judas).
  3. Comprender que no se trata del mensajero, sino del mensaje: Aunque los clientes nos eligen como personas, no somos más que un medio para difundir un mensaje. Esto nos ayuda a sacar el ego de la negociación, para convertirnos en misioneros. Marianne Williamson llama a esto “la vida en sacerdocio”. Al momento de negociar, recuerda que cuando alguien dice que no tiene para pagarte, en realidad quiere decir que desconoce cómo ayudarte… es tu trabajo decirle cómo. Cuando confundes abundancia con dinero, terminas queriendo pasar la luz del sol por el orificio de la cerradura.

Ver la vida desde la mente es muy diferente a ver la vida desde el alma. Vemos desde la mente para hacer cálculos, y logramos la maestría cuando desarrollamos inteligencia emocional. El viaje de la mente al corazón implica entender que las emociones siempre serán el reflejo de nuestra conexión espiritual en este mundo material. Cuando comprendemos que lo tenemos todo, no hay nada que temer y mucho por compartir.

¿Y qué pasa cuando negocio desde el alma y aun así pierdo dinero?

En el próximo artículo estaremos hablando de cómo comprender y procesar las pérdidas materiales, desde la conexión con el alma.



Deja tus comentarios aquí: