Ni una más

Ni una más

¿Alguna vez has sentido que merecías todo cuanto te ocurría? Para bien o para mal me lo merezco, este es un sentimiento con el cual se identifican la mayoría de las mujeres que son víctimas de abuso físico, psicológico, verbal, etc. Sin embargo, es necesario aclarar que nadie, en ninguna circunstancia, merece ser maltratado o vulnerado.

Aclarado ese punto, hablemos un poco sobre el sentir y el contenido psíquico de esta problemática que aqueja a nuestra sociedad (los factores que influyen y hacen propensa a una persona como víctima de maltrato). Las teorías del aprendizaje hablan sobre la influencia que tiene en nosotros los patrones parentales, amor, forma de crianza, el entorno en que nos desenvolvemos durante nuestra infancia temprana.

También podríamos explicarlo desde la teoría del apego que en resumen dice que nuestro desarrollo emocional y social dependerá en gran medida de cómo fue nuestra niñez, es decir, que todos los caminos llevan a un mismo lugar: la infancia. En función de lo planteado anteriormente podríamos llegar a un acercamiento del porqué de tantos casos en la actualidad de abuso (físico, verbal, psicológico). Sin embargo, pareciera que esto no basta, se ha convertido en un problema de salud pública que crece cada día más.

Lo importante acá, mas allá de exponer motivos, es saber reconocer los signos que nos indican que puede haber presencia de abuso, y siempre, desde el respeto y confidencialidad (sin juzgar), brindar el apoyo y contención necesarios a la víctima, que puede ser desde tu vecina hasta la persona que menos te imaginas. Incluso, tú puedes estar siendo vulnerada sin saber exactamente qué está sucediendo.

Imagen de Tumisu en Pixabay



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