No entregues tu Poder Personal a terceros

No entregues tu Poder Personal a terceros

Mi abuela decía, »mijo, no puede esperar a que otro mastique para usted tragar, porque si lo hace, se va a morir de hambre».

Este sencillo refrán popular, hace referencia a la actitud cómoda que en ocasiones tenemos cuando sentimos, creemos y/o queremos que otra persona vaya a hacer lo que se supone que debemos hacer nosotros mismos.

La primera y única vez que me lo dijo fue cuando tenía unos 17 años y estaba comenzando a buscar empleo. Y al preguntarme si había llevado el CV a una empresa que anunciaba en el periódico “solicitud de personal”, le dije que lo había mandado con un amigo. Ella se echo a reír y me preguntó ¿Y si solo hay una vacante que crees tu que va a hacer tu amigo? Me dejó sin palabras. Acto seguido me soltó el refrán.

Si algo tenía Ramona Gil (mi abuela) es que era una mujer pragmática y directa. No se andaba con rodeos. Solo bastaron un par de preguntas y un refrán para que yo aprendiera una lección que me ha acompañado durante toda la vida: Nunca debemos dejar en manos de otros lo que estamos llamados a hacer nosotros mismos.

Cada persona tiene el poder para proveerse aquello que necesita. El poder para decidir qué debe hacer para progresar y avanzar en la vida. El poder sobre cómo reacciona ante los eventos y situaciones que le suceden.

A nuestro poder personal lo aniquilamos cuando decidimos dejar nuestra capacidad para actuar en manos de terceros, no importa si este es una pareja, un hijo, nuestros padres, un amigo, un político o quién usted elija. Este tipo de conductas se aprenden y pasan de generación en generación, afectando personas, familias, sociedades y países enteros.

A veces sucede por simple y llana comodidad, porque ¿A quién no le va a gustar que otra persona haga tu trabajo por ti? ¡Esto es super cómodo! Otras veces, lo que sucede es que no estamos ni enterados que es parte de nuestra responsabilidad hacernos cargo de nosotros mismos y de lo que nos sucede. Aunque suena obvio, resulta que no lo es tanto.

Cuando comprendamos que nadie puede venir a ayudarnos si nosotros mismos no nos ayudamos primero, quizá, en ese instante, comenzaremos a solucionar nuestro problema de No Hacernos Cargo de lo que nos corresponde. Y eso significa hacernos responsables de todo en nuestra vida.

¿Y que es todo? Para mí es todo aquello que nos permita progresar, ser felices y estar satisfechos con nuestra existencia, garantizando nuestra calidad de vida. Solo usted podrá determinar que significa eso en su vida.

Te regalo una pregunta, ¿Estás dejando que otro mastique para que tu puedas tragar?

Un gran abrazo,

Foto creado por yanalya – www.freepik.es



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