No hay obesidad con lactancia materna

Durante el período de lactancia materna exclusiva (primeros seis meses), niños y niñas crecen y engordan de manera diferente. Algunos de ellos/as incluso podrían llegar a estar sobre el rango según las curvas de crecimiento.

Es importante comprender que los bebés sanos amamantados de forma exclusiva y a demanda regulan su ingesta de acuerdo a sus necesidades y es normal que algunos ganen peso de forma bastante acelerada durante los primeros dos o tres meses de vida y que cuando se vuelven más activos, al gatear o caminar, esto se regule. Algunas teorías hablan de que la lactancia materna evita la obesidad en la edad adulta, estas teorías se basan en dos cosas:

Los bebés de pecho comen cuando tienen hambre y dejan de comer cuando se sienten satisfechos, aplicando succión no nutritiva incluso pegados al pecho. En contraposición, los cuidadores que dan sucedáneos pueden sentir que el niño o la niña debe terminar la cantidad que han servido de leche sucedánea generando así que el niño o la niña ingiera más de lo que necesita y alterando sus mecanismos de hambre/saciedad.

Por otra parte, el tipo de grasa, metabolismo y composición corporal de niños amamantados es diferente al de niños alimentados con fórmula. Esta composición sería un factor fisiológico de protección contra la obesidad futura. Fuente: Alba lactancia. OMS



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