No sé que le pasa ¡ya ni me escucha!

“¡No me escuchas!, ¡Nunca oyes lo que te digo!, ¡Nuca te acuerdas de nada de lo que te digo!”, ¿Suena familiar? El problema de comunicación es un gran motivo de rotura en las parejas. La mayoría de nosotros creemos que nos comunicamos efectivamente, pero lo cierto es que en muchas ocasiones no lo hacemos y eso nos causa problemas en las  relaciones.

La comunicación efectiva requiere que seamos capaces de transmitir un mensaje de manera que el que lo recibe entienda exactamente lo que le estamos comunicando. Cuántas veces nos hemos encontrado diciéndole a nuestra pareja: “amor aquí hace calor”, cuando lo que realmente le estamos tratando de decir es: “mi amor, ¿podrías bajar el aire acondicionado de la casa?, tengo calor,  y me da pereza levantarme del sofá”.

Muchas veces pretendemos que nuestra pareja lea nuestra mente y cuando no lo hace, nos enfadamos y empezamos a crear un rencor interno porque sentimos que ya no nos complace, que no nos cuida y que no nos atiende. Pero señores, ¿acaso nos estamos comunicando adecuadamente? Si usted va a comprar fresas ¿le dice al tendero, “por favor, me da un kilo de esa fruta rosa con pepitas, que le gusta mucho a los niños y suele ser dulce” o le dice, “por favor, me da un kilo de fresas”? La comunicación efectiva requiere de un diálogo  de     claridad y sencillez, aparte de respeto y consideración.

Otras veces pecamos de falta de comunicación y nos encontramos en un diálogo con nosotros mismos: “No sé lo que le pasa, ¿será que ya no me quiere? Últimamente siempre está de mal humor”. Este diálogo interno lo hacemos cuando estamos preocupados por nuestra relación, cuando lo sano seria saciar nuestras inquietudes teniendo una conversación, directa y clara con nuestra pareja, expresándole como nos sentimos y lo que nos está produciendo. Busca el momento  y el lugar oportuno pero sin dejar que pase mucho tiempo. En muchas ocasiones el no hablar y aclarar situaciones deteriora las relaciones haciendo que crezca la incertidumbre, el miedo, la ira y el resentimiento.

no s que le pasa intLa mayoría de nosotros aprendemos a comunicarnos viendo a nuestros padres, o sea que si nuestros padres se comunicaban a “grito pelado”, o “enviándose pistas”  hay muchas posibilidades que hoy en día nosotros nos comuniquemos con nuestra pareja de una manera similar. La buena noticia, es que no importa cómo nos hayamos criado y la tendencia de comunicación que hayamos adoptado, eso son patrones que podemos dejar a un lado y aprender a comunicarnos de una manera más saludable y efectiva.

Para tener una buena comunicación con nuestra pareja en ocasiones es necesario ser valiente y autentico, pero sobretodo tener una claridad de lo que queremos comunicar y para que lo queremos comunicar. Habla siempre tomando responsabilidad de tus sentimientos y evita frases como, “tú eres”,  o “es que tú”,  ya que el apuntar al otro tiene como resultado poner a la otra persona a la defensiva. Usa más el “Yo siento”, o “Yo pienso” ya que esto implica tu yo interno.  Es muy importante tener en cuenta que no queremos criticar a la persona, pero si resaltar cómo nos afecta su comportamiento. Si tenemos en cuenta estas cosas nos ayudará y a la vez nos dará la oportunidad de desarrollar una conversación más profunda para resolver nuestras diferencias.

No olvidemos, que a veces no es tanto lo que se dice, si no ¡cómo se dice!

 



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