Nueve deficiencias nutricionales que pueden causar depresión

Nueve deficiencias nutricionales que pueden causar depresión

Investigaciones demuestran que niveles bajos de ciertos nutrientes en el organismo pueden ocasionar una caída anormal en el estado de ánimo y por ende desencadenar una depresión o hacer que el organismo sea resistente a los tratamientos habituales para tratar la enfermedad.

Sin embargo, no es común que los médicos, en especial los psiquiatras, asocien esta condición médica con deficiencias nutricionales. Desde mi óptica, como paciente que ha sufrido de esta enfermedad, no entiendo por qué la mayoría de los psiquiatras no le mandan a realizar, a los pacientes que los visitan por primera vez, pruebas de laboratorio para detectar posibles deficiencias nutricionales antes de recetarles antidepresivos. Un buen médico debería enviar al paciente al laboratorio antes de prescribirle medicamentos. A veces necesitamos antidepresivos, pero en ocasiones solo necesitamos alimentarnos mejor.

Algunas personas deprimidas no solo requieren realizar cambios importantes en su alimentación para mantener la química de su cerebro estable, sino que además pueden necesitar ingerir ciertos nutrientes en mayores cantidades de las que habitualmente pueden extraer de su dieta diaria, y por lo tanto deben recurrir a los suplementos alimenticios para satisfacer estos requerimientos.

Por lo tanto, es aconsejable no solo mantenerse en tratamiento con el psiquiatra, sino también visitar un médico internista que mida al menos una vez al año cómo están los nutrientes en nuestro organismo.

Aquí tienes una lista de nueve nutrientes que te pueden ayudar a mantener alejado los episodios depresivos.

1.- Ácidos grasos omega-3

Presente en pescados como el salmón y el atún, en las nueces y las semillas de lino. Sin embargo, no siempre es obtenido a través de la dieta pues se requiere ingerir un montón de estos alimentos para tener un nivel óptimo. El omega3 reduce la inflamación y desempeña un papel clave en el funcionamiento del cerebro, especialmente en lo relacionado con la memoria y los estados de ánimo. El cuerpo no puede producirlos de forma natural, por lo tanto es necesario obtenerlos a través de los alimentos o tomando suplementos.

2.- Vitamina D

Según Mark Hyman, MD, autor del best seller La Solución UltraMind, la deficiencia de vitamina D es una epidemia importante que hoy en día los médicos y responsables de la salud pública están empezando a reconocer. Esta deficiencia se ha vinculado a la depresión, la demencia y el autismo. La mayor caída de esta vitamina la podemos experimentar durante los meses de otoño e invierno, ya que la luz solar hace que la misma se absorba y fije en nuestro organismo.

3.- Magnesio

Casi todos podemos presentar deficiencias de este mineral pues su ingesta en la mayoría de las personas suele estar por debajo de las cantidades requeridas. El estilo de vida actual contribuye a su disminución. Factores como el exceso de alcohol, sal, café, azúcar, ácido fosfórico presente en las gaseosas tienen mucho que ver. El estrés aumenta las probabilidades de presentar deficiencias. Los medicamentos diuréticos recetados para regular la presión arterial alta también afectan sus niveles, al igual que los antibióticos. Algunos se refieren al magnesio como el antídoto del estrés. Se encuentra en las algas, verduras, frijoles y en los vegetales de hoja verde.

4.- Complejo vitamínico B

El complejo de vitaminas B, principalmente B6, B12 y ácido fólico, juega un rol primordial en la formación de algunos neurotransmisores. Cada una de las vitaminas que forman este complejo tiene un papel específico en la preservación de las funciones cerebrales y la agudeza mental. En un estudio elaborado por el American Journal of Psychiatry (Diario Americano de Psiquiatría) se encontró que el 27 % de las mujeres con depresión severa mayores de sesenta y cinco años tenían deficiencia de B12. Esta vitamina la hallamos en alimentos de origen animal (carne, pescado, aves, huevos y leche), también en mariscos como almejas, mejillones y cangrejos. Se recomienda consumir 2,4 microgramos diarios. Las mejores fuentes de vitamina B-6 son aves, mariscos, plátanos y vegetales de hojas verdes. Se deben ingerir al menos 1,3 miligramos de B-6 al día.

5.- Ácido Fólico

Las personas con deficiencia de ácido fólico solo tienen una respuesta de siete por ciento a un tratamiento con antidepresivos, mientras que personas con altos niveles de esta vitamina tienen una respuesta del 44%. Es por esto que muchos psiquiatras hoy en día están recetando ácido fólico para tratar la depresión y mejorar la efectividad de los antidepresivos. La mayor disponibilidad de esta vitamina se encuentra en las hortalizas de hoja frondosa como la espinaca, brócoli y también en los cítricos.

6.- Aminoácidos

Los aminoácidos son los “ladrillos de construcción” de los cuales están hechas todas las proteínas de nuestro cuerpo y a partir de ellos se forman la mayoría de los neurotransmisores y otras sustancias importantes que regulan nuestros estados de ánimo. Las miles de moléculas en nuestro cuerpo se construyen a partir de tan solo ocho aminoácidos esenciales que debemos obtener de nuestra dieta. Sin estos nuestro cerebro no puede trabajar, nos ponemos lentos, desenfocados y hasta deprimidos. Se encuentran en la carne, huevos, pescado, frijoles, semillas y frutos secos.

7.- Hierro

La deficiencia de hierro es bastante común en las mujeres. Alrededor del 20 % de ellas y el 50 % de las embarazadas la presentan. En contraste, apenas el tres por ciento de los hombres tienen deficiencia de este mineral. La forma más común de anemia se presenta por una disminución en la cantidad normal de hemoglobina y de glóbulos rojos en el torrente sanguíneo, la cual es causada por una deficiencia de hierro. Sus síntomas son similares a la depresión: fatiga, irritabilidad, dificultades para pensar. Las carnes rojas, el pescado y aves de corral son buenas fuentes de hierro.

8.- Zinc

El zinc, más que cualquier otro mineral, es utilizado por la mayoría de las enzimas de nuestro organismo y tenemos más de trescientas. Es crucial para muchos de nuestros sistemas. Activa las enzimas digestivas para que podamos digerir la comida, y trabaja para prevenir las alergias alimentarias lo que a su vez evita la depresión, pues algunas de nuestras perturbaciones del estado de ánimo son provocadas por alergias a los alimentos. También ayuda a nuestro ADN a reparar y producir proteínas. El zinc ayuda a controlar la inflamación y mejora el sistema inmunológico.

9.- Yodo

El yodo es fundamental para que la tiroides funcione correctamente, por tanto una deficiencia de este puede ser un gran problema. La tiroides regula muchas de las funciones del organismo: la energía, el metabolismo, la temperatura corporal, el crecimiento, la función inmune, y el rendimiento del cerebro la concentración, la memoria, y más aquí radica su importancia. Si no está funcionando bien, la persona se puede sentir muy deprimida, entre otras cosas. Este mineral se puede obtener usando sal enriquecida con yodo, o con el consumo de algas secas, crustáceos como el camarón, o bacalao. Tomar un suplemento de algas cada mañana puede ayudar.



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