Nunca es demasiado tarde para hacer lo quieres

Nunca es demasiado tarde para hacer lo quieres

“La risa no tiene tiempo, la imaginación no tiene edad y los sueños son para siempre”. Walt Disney.

Seguramente en algún momento habrás escuchado algo como “deberías estar haciendo lo que hace la gente de 25 0 30 años, jóvenes como tú. Recorrer el mundo, ir a fiestas, vivir el amor”, cuando a ti lo que realmente te gusta es estudiar, cocinar, servir a otros, ir al gym, trabajar con pasión y entrega, estar con tu familia. Así es como realmente disfrutas tu vida.

A veces, y si eres mujer que va pasando lo treinta, la pregunta es: ¿cuándo te casas? ¿No quieres tener hijos? Como si esa fuera la premisa, la norma, la regla para vivir siendo mujer. Hay que casarse, tener familia y cuidar del hogar.

No es que esté mal tener 25 años e irse a recorrer el mundo o estar locamente enamorado, mucho menos tener treinta o poco menos, ser madre y esposa las 24 horas. Siempre y cuando eso sea lo que te llena de amor por la vida, de ilusiones, optimismo y alegría.

Tener un plan de vida es ideal, ya que nos mantiene enfocados, con esperanza, motivados. siempre y cuando incluyamos la flexibilidad en ese plan. Bien sabemos que las cosas no siempre resultan como nosotros queremos, y es por eso que debemos ser conscientes al momento de enfrentar ciertas situaciones. Si no nos gusta el lugar en donde estamos, lo mejor es moverse, aunque parezca duro o difícil de hacer.

Si tú quieres terminar la universidad para obtener el trabajo de tus sueños y dar el 100 % de ti en una organización, ¡eso está muy bien! Si quieres ser voluntaria y ayudar a otros, recorrer el mundo, ser chef en lugar de abogado, ser músico y no ingeniero, ¿qué crees? Eso está bien. Si no deseas estudiar en la universidad, sino que quieres hacer cursos, talleres y diplomados para ser barista, eso sí, el mejor barrista, ¡es magnífico! Lo importante es que seas tú, que te muevas por lo que tú realmente deseas y te hace feliz, no por los que piensen otros que debas hacer, o lo que según los parámetros de la sociedad debas “ser”.

Cuando encontramos nuestra pasión, y logramos hacerla parte de nuestro trabajo, entonces, encontramos el camino de la verdadera felicidad; además, ese camino seguramente nos llevará a vivir y a disfrutar de otras cosas que nos dejarán hermosos recuerdos y grandes aprendizajes.

Sin presión de nadie, hay que seguir lo que dicte nuestro corazón y nuestra conciencia. Ese es el plan de vida. Este, a larga, también incluye amor incondicional, no por otro, sino por ti mismo; viajar porque nos nutre el alma; ser positivos; enfrentar nuestros miedos; hacer lo que amas, y lo más importante ser tú mismo para ser feliz.

Ahora bien, algo que queremos dejar claro es que nunca es tarde para hacer lo que quieres. No tienes que ser joven para viajar por el mundo, ni tampoco tienes que casarte antes de los treinta, mucho menos ser abogado si tu pasión es pilotear aviones. Puedes ser y hacer lo que quieras.



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