Obesidad como mecanismo de defensa físico y emocional

Obesidad como mecanismo de defensa físico y emocional

La grasa o tejido adiposo tiene múltiples funciones en el organismo, y cada vez es considerada como más valiosa y necesaria para su óptimo y correcto funcionamiento.

Dentro de sus funciones principales podemos encontrar:

  • Mediante el aislamiento térmico, la grasa protege a los órganos internos (riñones, intestinos) frente a impactos físicos.
  • Sujeta y protege órganos como el corazón y los riñones.
  • Resguarda el organismo cuando ocurren pérdidas excesivas de agua y calor.
  • Es un componente fundamental de todas las membranas celulares (pues ellas tienen cadenas bifosfolípidicas).
  • Influye en la regulación de la presión sanguínea, la coagulación y la función sexual.
  • Entre otras importantes funciones orgánicas.

Sin embargo, a nivel emocional y como estructura de las corazas, encontramos que la grasa es la protección ante el entorno hostil o vivido emocionalmente como tal. La acumulación de tejido adiposo servirá para aislarme del entorno, para simbólicamente proteger mis afectos, resguardarme de eso que me hace daño, me sirve como forma para mediatizar el contacto.

Reich habla de las corazas caracteriales como una tensión que se hace habitual y se instala, no vivimos el cuerpo, sino la armadura; con la armadura se corresponde:

  • una personalidad (entendido como una forma casi estereotipable de actuar y reaccionar ante los estímulos del entorno con sus miedos y con sus actitudes – que Riech define como caracter).
  • una historia de vida (que Riech refiere como etiología).

Riech decía que los cuerpos son hermosos, únicos, intransferibles; a veces se protegen con una coraza de grasa y se la quitan si no están estresados. No todos los trajes cubren el cuerpo entero; solo se cubren las áreas que se consideran vulnerables en función de la ropa y de la defensa ante agentes exteriores.

El traje de oso: que cubre tronco, brazos, piernas a veces cubre manos y pies como calcetines y guantes; al igual que la pijama infantil, lo utilizan las personas con hábitos infantiles, faltos de amor incondicional, ven al mundo frío; la gordura genera crítica, refuerza la coraza.

El pantalón de montar: lo usan las mujeres que se cuestionan en su capacidad; temen a la dura carga de las responsabilidades. En los muslos, los músculos más fuertes del organismo, se cuestiona los refuerzos y la capacidad de cumplir con las expectativas de los demás y de movernos acorde ello. La realidad emocional es que quiere pasar por fuerte ante los demás.

La coraza panty: lo usan las mujeres que necesitan afianzar su feminidad. Para ello exageran las caderas y las nalgas pero sin embargo, tiene un pecho que luce de joven pero con caderas de matrona. Los brazos son largos para alcanzar lo que quiere, y los rasgos de matrona para defenderse de ser atractiva.

La coraza camiseta: llevada por ambos sexos predomina en hombres que la lucen sobre el torso, sin embargo, el propietario tiene piernas y caderas finas. Su intención principal es la de impresionar y demostrar fortalezas. Ellos aspiran que no se note la débil base, cubren su inseguridad interna con métodos expansivos y dominantes.

El peto: predominantemente en hombres luce como la tradicional “barriga cervecera”. La utilizan para proteger su vulnerabilidad de un ataque (corazón, pulmones, estómago). Algunas de sus guerras competitivas, acompañadas de grasa en hombros, son para sostener al mundo. Ellos creen que es seguro de seguridad, prosperidad y saber vivir.

Las corazas salvavidas: abarca la cintura predomina en los hombres de actitud flotante, los lleva la corriente, agradables, ganan amigos fácilmente, tienen miedo subyacente, cómo se justifica si no llevan un salvavidas en tierra firme.

Las medias: Llegan a diferentes alturas, tobillos, rodillas, ingle, cubren tensiones profundas. Van debajo de los músculos duros como piedras. Lo llevan las personas que se creen realistas de pensamiento concreto más que fantasioso. Parecen que pisan tierra, pero en realidad se defienden de ello

El vello o pelo, compuesto por el folículo piloso, es la parte de la piel que da crecimiento al cabello al concentrar células madre. Dentro de los folículos existen glándulas sebáceas, destinadas a la producción del sebo que lubrica la superficie del cabello y que están distribuidas por toda la superficie de la piel con excepción de las palmas de las manos, plantas de los pies, etc.

A mayor grosor del cabello, más glándulas sebáceas se encontrarán. En la base del cabello, una fina red de vasos sanguíneos forma la raíz del mismo. Alrededor de esta hay una estructura blanca llamada bulbo, visible al arrancar cabellos sanos.

Entonces, cuando hacemos dietas o ejercicios y efectivamente perdemos peso, realmente lo que estamos haciendo es funcionando de manera más armónica y menos defensiva con el entorno. Lo que estamos haciendo es quitándonos una coraza.



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