Ocuparse mas no preocuparse

En estos tiempos es común observar como gran parte de nuestros pensamientos gira en torno a preocupaciones. Más allá de nuestra intención de ser responsables  por nuestros asuntos, creamos en nuestra mente un sin fín de motivos para preocuparse, que van desde lo económico, pasando por nuestro entorno familiar, la situación del país, la salud de algún ser querido, etc…

También nos preocupamos por cosas más superfluas o cotidianas, como que no consigo el disfraz para el acto del colegio de mi hijo,  o el repuesto para reparar mi carro, en fín la lista podría ser casi interminable. Sin embargo, pocas veces nos detenemos  a pensar qué debemos hacer para resolver esa situación que tanto nos preocupa; o más aún, si realmente está en nuestras posibilidades solucionar esos problemas que nos arrebatan el sueño.

Para algunos estudiosos del tema,  el significado de la palabra “preocuparse”, es sinónimo de proactividad, es decir, de anticiparse a las situaciones problemáticas y buscarles solución antes de que nos afecten. Sin embargo, la gran mayoría de las personas, cuando creen estar  preocupadas, realmente están manifestando angustia  y ansiedad por algo que no pueden resolver.

Entonces, es necesario aprender a diferenciar cuándo podemos verdaderamente ocuparnos de alguna situación problemática, y cuándo podemos solamente esperar a que las circunstancias ofrezcan por sí mismas sus propias soluciones.

Debemos también, aprender a priorizar  e identificar  cuáles problemas requieren una solución más inmediata. Y, ante circunstancias angustiantes, enfocarnos, tranquilizarnos y  luego ocuparnos. Emprendiendo estas acciones, seguramente aprenderemos a afrontar problemas y resolverlos en corto tiempo, sin sentirnos preocupados, sin “ahogarnos en un vaso de agua”.

La próxima vez que te encuentres preocupado, procura primero analizar si era o no posible anticiparse a la situación problemática que estás afrontando, luego, si cuentas o no con las herramientas necesarias para resolverla de manera inmediata; y, si en definitiva, la solución está fuera de tu alcance, entonces deja de angustiarte, enfócate en otras alternativas y, seguramente, lograras ocuparte de tus problemas.

Seamos proactivos, e inspiremos  a otros a ocuparse por su bienestar.

EKHA



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