Padres, Adolescencia y Sexualidad II

Como padres queremos lo mejor, e incluso desde nuestro “ego” deseamos que nuestros hijos sean aun mejores que nosotros. Es por ello que en muchas ocasiones usan la presión, incentivos o incluso descalificativos; “seguimos usando las herramientas que nos enseñaron nuestros padres y los padres de los nuestros.” -En cuanto a educación sexual se refiere, hacemos exactamente lo mismo que sus padres les enseñaron-. Y en muchas oportunidades no tomamos en cuenta que estamos viviendo momentos diferentes y/o la existencia de muy diferentes estímulos que crean en estos adolescentes, respuestas y comportamientos completamente diferentes a los que nosotros a su edad pudimos tener.

Si en el artículo anterior les dije que era muy importante que les hablaran sobre la educación sexual y dar confianza, así como el dejar de dramatizar cada tema que conlleva a la expresión que ellos tienen de su sexualidad. También es importante que como padres establezcan acuerdos con ellos; ciertas normas dirigidas a mantener el respeto del hogar. Estas reglas al ser establecidas por ambas partes (padres e hijos) son más propensas a cumplirse y crea un nivel de respeto mutuo. Cada familia se da el permiso de ser diferente y especial; dejando de un lado las creencias, rituales y comportamientos dañinos a la sexualidad integral de cada adolescente.

Con respecto a las creencias, son puntos muy sensibles para algunos adultos, ya que se piensa y/o suponen que en muchas ocasiones están en lo correcto; en algunos casos puede que esto sea falso. Pero puede mejorar cuando los padres revisan sus fortalezas y debilidades en cuanto a su propia sexualidad y deciden mejorarla para así de esta forma fluir y crecer, ayudando así también a crecer a sus hijos adolescentes.

Si como padres no nos sentimos cómodos con nuestra propia sexualidad, lo más seguro es que le transmitamos esto a nuestros hijos y aquí puede pasar que o adoptan nuestros miedos y tabúes, o se rebelan contra ellas. Siendo punto de partida para un proceso de independencia rebelde. En otros casos puede ser que corten la comunicación y esto de pie a que sin orientación o guía adecuada tomen decisiones que puedan ocasionar situaciones incomodas o dramáticas.

Recuerden que hoy es imprescindible aprender nuevas estrategias y formas para educar sexualmente a nuestros adolescentes. Ya que no solo nos enfrentamos a un posible embarazo o virus de transmisión sexual por descuido; sino que también existen una serie de comportamientos que por curiosidad y falta de ser educado puede dañar a la persona. -De necesitar ayuda, consulten con su sexólogo o psicólogo de confianza-.

 

                                                                                                                                                           

 

 



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