Padres: aquí y ahora

Con tantos quehaceres, obligaciones y responsabilidades, es común que muchas veces los padres se sientan abrumados cuando, al llegar del trabajo (y todo lo que ello significa), tienen que encontrarse con sus hijos en el hogar, llenos de energía, incluso en la noche.

Ahí suelen aparecer ese tipo de frases: “mamá está muy cansada, no alces la voz”; “ahorita no tengo tiempo, hijo, necesito descansar”, por no decir otras de mayor carga. Si te ha pasado esto en algún momento, camina hacia la habitación de tus hijos cuando estén dormidos con esta otra frase en mente: “no sé en qué momento crecieron”.

Piensa que de verdad van a crecer muy rápido, y que probablemente te arrepientas en el futuro de no haber pasado un mejor tiempo con ellos. Atención: mejor, no más, porque entendemos cuán complicado es el tiempo de los profesionales hoy en día. Si quieres estar más presente en la vida de tus hijos, lee estos consejos y ponlos en práctica:

  1. No hagas varias cosas a la vez cuando estés con tus hijos. Sabemos que es tentador trabajar en casa, con tanto trabajo esperando en la oficina. Para que tus hijos sean tu mejor trabajo, debes disfrutarlos al máximo, y por eso es necesario prestarles la mayor atención cuando nos sea posible.
  2. Escucha atentamente a tus hijos. Con la importancia que le das a las palabras de tu jefe o tus clientes. Tus hijos van a notar cuando no estés escuchando con atención. Sabrán así qué tanto cuentan contigo. Así que no olvides escucharlos como si se te fuera la vida en ello.
  3. Interpreta sus silencios. A veces puede que veas a tu hijo sentado o viendo la tele y digas: “está sentado o viendo la tele”. Muchas veces tus hijos están pasando por situaciones delicadas en el colegio que no son capaces de verbalizar sino con tu ayuda, así que si estás distraído puede comenzar a gestarse algún malestar con efecto bola de nieve.
  4. Haz que las cenas sean tranquilas. Muchas veces tienes que negociar con tus hijos por diez minutos de receso de la consola de videojuegos para que se sienten a la mesa. Haz platos divertidos que los hagan a ellos estar presentes, y con el tiempo ve creando un espacio calmado en el que, todos juntos, puedan abrirse y contarte sus historias del día.
  5. ¡El celular! Evidentemente, no estamos en contra de estos dispositivos. Pero muchas veces nos atrapan, y esa es una lección que no queremos dar a nuestros hijos: queremos estar presentes cuando nos necesiten, que sientan que son prioridad para ti.

La meditación te puede ayudar a establecer prioridades, y sobre todo a estar presente, aquí y ahora. Vas a descubrir que el tiempo no dejará de pasar (¡ellos crecen muy rápido!), pero habrás ganado la satisfacción de ver la mayor parte del proceso.



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