Para olvidarme de ti necesito acordarme de mí

Una de las manifestaciones más frecuentes que escucho en consulta y fuera de ella de personas que atraviesan una ruptura amorosa es precisamente la declaración: «No puedo olvidarlo(a)», «¿cómo hago para olvidarlo(a)?», «tengo a esa persona en mente casi que las 24 horas del día y sufro mucho».

Suele pasar que se desarrolla hasta una suerte de adicción de revolver esas imágenes de la persona una y otra vez, y como adicción al fin, necesita ser sustituida y eliminada. Incluso, se han visto casos de personas que llegan a idealizar a ese ser con quien terminaron, en una suerte de amnesia inducida sobre el daño que pudo haberle hecho o sobre esos factores que los separaron. Con la idealización y el enfoque exclusivo de lo lindo de la relación, lo que sobreviene es más dolor y tristeza por la pérdida.

Es normal que en una etapa reciente a la ruptura te invadan muchos pensamientos de esa expareja,  pero si te quedas anclado(a) en esto te transformas en la víctima de la película y te minimizas… Amigos y familiares seguro tratarán de animarte, pero llega un momento en el que esperan que te sobrepongas, y al no hacerlo pueden comenzar a distanciarse de ti para evitar escuchar el mismo drama una y otra vez; ese mismo drama que te atormenta a ti y del cual quieres escapar.

Llega el momento, que no debería ser muy lejano, cuando debes sacudirte los fantasmas, aceptar que la relación terminó  y centrar tus pensamientos en ti, en lo que vales, en lo que mereces y no en la flagelación de sentirte disminuido por haber sido abandonado por otra persona. Si bien es normal que los recuerdos vengan a tu mente, es tu decisión aferrarte a ellas y comenzar a pensar en ti, tener presente en tu mente tu bienestar personal como prioridad.

En un principio, quizás la primera semana, puedes darte el lujo de abandonarte a ese deseo de no hacer nada, pero continuar en ese estado puede ser el inicio de una depresión severa. Nada más peligroso que una mente ociosa concentrada en una sola idea; es necesario ocuparse, distraerse, porque tu vida es mucho más que esa persona con la que terminaste. Es necesario que te sacudas, que entiendas que llega el momento de decir «ya basta» y comenzar a pensar en ti, dejar de resistir ante lo que pasó y dejarte llevar a un presente distinto que según tu actitud puede ser totalmente liberador…si la relación se quebró, fue por algo ¿cierto?

“No es el pasado el que nos hace sentir tristes, en realidad es nuestra incapacidad para vislumbrar un futuro mejor y más brillante. Eso es lo que nos hace extrañar a un ex”,  John Alex Clark (especialista en relaciones de pareja).

Hoy te invito a amarte y respetarte, de manera que estés en tus pensamientos, que te tengas presente, que le des prioridad a tu bienestar y si bien una buena relación de pareja contribuye a la felicidad, una relación inadecuada puede mutilarte… terminar una relación no es un fracaso, es una experiencia de la cual hay que aprender para volver a intentar y hacerlo mejor… Despide al otro y da la bienvenida a ti mismo… piensa en ti.

El próximo sábado 18 tendremos un taller que seguramente podrá ayudarte, una experiencia sanadora que se llama Supero el duelo…estoy mejor sin ti, si deseas participar contáctame.



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