Para vivir una realidad distinta a la actual

Personal y colectivamente los retos que experimentamos son para nuestra evolución. He aquí cómo transformar realidades y vencer obstáculos.

Producto de mis más de 20 años formándome en distintas técnicas de crecimiento personal y 12 años como terapeuta, estoy convencida de todo lo que vivimos –individualmente y como grupo- ha sido una elección de nuestra alma para nuestra evolución.  Me ha tomado tiempo digerir esto  y –en situaciones personales difíciles- a veces me he rebelado a esto que sé, pero al cabo de un rato (con la información que tengo) no me ha quedado sino salir de mi molestia y empezar a mirar lo que ocurre con otros ojos.

Se que  como seres humanos, a niveles sutiles estamos conectados los unos a los otros y cada persona que llega a nuestra vida, bien sea para traernos alegrías o aquellas que sentimos que nos hacen daño, vienen como una lección que nuestra alma eligió para crecer y avanzar. Evidentemente eso no lo tenemos consciente, no lo recordamos pues ocurre en un momento previo a nuestra llegada a esta tierra.

Hay situaciones donde esto parecería impensable. Podríamos decir que jamás hubiésemos tomado tal decisión con una enfermedad u otras experiencias terribles. Pero, ¿si esto fuese cierto? Y ¿si hay una posibilidad distinta de ver lo que nos acontece hoy? ¿Si a nivel individual y colectivo lo que nos ocurre tiene un objetivo mayor? Entonces, tal vez el abordar la situación desde otro punto de vista, podría hacer que encuentre el aprendizaje o el regalo que Dios ha enviado junto a esta ¨mala¨ vivencia.

Si no tengo esta información, acostumbro a ver a quien me lastima o a quien ¨me hace¨ vivir un momento de dificultad como una mala persona y yo la víctima de su comportamiento. Adicionalmente, en esta situación, se justifica la rabia que le tengo e invierto mucho de mi energía y tiempo hablando al respecto y convenciendo a quien me quiera oír que la realidad es la que he interpretado. ¨Pobre de mi que vivo esta situación y que [email protected] quien me lastima¨.

Como decía, toma tiempo para digerir y asumir las cosas bajo estos nuevos paradigmas pues son muchos los años de condicionamiento con el punto de vista anterior. Puedo caer en la tentación de verme como víctima de las circunstancias pero cuando salgo de allí y recuerdo lo aprendido, entonces tengo el poder para cambiar las cosas. Y de esto se trata este escrito. Ojalá mis palabras pudieran llegarte para que entiendas que si en lugar de sentirte víctima de lo que sea que te ocurre, tomas un camino distinto e intentas aprender la lección, entonces podrás avanzar y vivir nuevas experiencias.

Así que aquí te doy algunos pasos para transformar tus malas experiencias en aprendizaje y evolución:

  1. Mientras más repites la anécdota, más te reafirmas como víctima de las circunstancias y menos poder tienes para aprender y cambiar tu realidad. Si bien hay un fresquito que te entra por dentro cada vez que repites lo sucedido, (porque hay una parte de ti que necesita tener la razón) esa acción es un desperdicio de tiempo y energía. Por eso evita hablar al respecto, a no ser que sea con un terapeuta o con una persona que puede ayudarte a encontrar otro punto de vista.
  2. Libérate de tus emociones de rabia, tristeza o resentimiento. Estas emociones pueden enfermarte o mantenerte anclado repitiendo una y otra vez la misma situación pero cambiando las personas con las que la vives. No se trata de reprimirlas, ni de ¨vomitárselas¨ a nadie, sino de reconocerlas en tu cuerpo (incluso verbalizar lo que sientes), de gritar si lo necesitas (debajo de una ducha o en la montaña) o hacer algo físico, un ejercicio para drenarlas.
  3. Aunque es difícil, busca tu responsabilidad (no culpa) en esta situación. Pregúntate: ¿qué tengo que aprender de esto que estoy viviendo? En otros casos, la pregunta es ¿para qué estoy experimentando esta situación? A nivel colectivo nos resulta más  complicado, pero cree, no es fortuito que estés en la ciudad o país donde estás, viviendo lo que experimentas; allí tienes un aprendizaje.
  4. Perdona, esta acción te libera y cierra completamente el evento. Perdonar significa aceptar, hacer las paces con lo que ocurrió, porque en efecto ya no puedes cambiarlo, es pasado. Perdónate por haberte puesto en esa situación  y perdona al otro que ha participado para que tú puedas aprender.

Es un gran reto mirar de esta manera, pero te aseguro que te hace dueñ@ de tu vida. A veces, requieres de apoyo para manejar la situación, si es así, no dudes en buscarlo. Si tienes alguna duda, puedes escribirme.



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