Pepe Grillo Maluco: no sabotees tu dieta

Ya hemos hablado de que nuestros pensamientos nos pueden ayudar o poner en pausa los planes que tenemos para la pérdida de peso. Ese Pepe Grillo Maluco que en vez de actuar como nuestra conciencia divertida, buena nota y decirnos «no te lo comas» cuando queremos comernos ese dulce grasoso, nos dice «échale, total, ya estás gordo».

En caloriecount.com escribieron algunos de los pensamientos que ese Pepe Grillo Maluco nos mete en la cabeza  y como cambiarlo a un pensamiento más positivo.

Creo que nunca voy a perder peso: la inseguridad nos ataca y pensamos que simplemente no vamos a perder peso, muchas veces antes de intentarlo. Nos paralizamos y mandamos todo pal carrizo.

Solución: Respira profundo y piensa «no te voy a dar poder, voy a perder peso y me voy a comprometer en esto. Voy a triunfar». Quizás te suena a demasiado a cuanto de nueva era, peor no está de más probarlo.

Siempre que pierdo peso, vuelvo a engordar, no hay razón para seguir intentándolo: este es el típico pensamiento que nos viene a la mente después de hacer dietas ultra restrictivas que solamente logran que queramos volver a nuestros viejos hábitos, y cuando lo hacemos, volvemos a sentir esos rollitos en la cintura.

Solución: Busca cambiar tu manera de pensar además de tu dieta, piensa que esta vez sí estás logrando algo definitivo y no una solución momentánea. Por ello es importante que lo que comas sea rico, lleno de nutrientes y atractivo a tu paladar

Lo he hecho todo y no puedo perder peso: muchas veces decimos que no podemos hacerlo cuando en realidad no queremos hacerlo. No queremos pensar en compromisos a largo plazo, queremos una solución rápida y no dolorosa.

Solución: busca un plan que se acomode a tu estilo de vida y comprométete de verdad con él. Piensa en las veces que has logrado algunas cosas en tu vida, como tus estudios o alguna meta en el trabajo. Llevó compromiso y tiempo ¿verdad? Aplica el mismo ánimo para poder conseguir esta meta también.

Odio mi cuerpo: empezar una idea con una palabra tan negativa como odio no puede traer más nada que algo negativo. Esto nos baja la autoestima y no nos deja avanzar a ningún lado.

Solución: piensa de manera distinta; cambia odio por no me gusta, y eso es más fácil de arreglar a la larga, como digamos un mal corte de pelo, al final el pelo crece otra vez y tiene solución. Estar descontento con tu peso tiene solución, es un trabajo largo pero puedes lograrlo, siempre pensando por encima de todo que te quieres y que eres una persona única y especial.

 



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