Cómo perder el miedo de hablar en público

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No se nos ha enseñado a hablar en público. Por eso desde pequeños, según algunos especialistas, desarrollamos tres tipos de miedos: miedo al rechazo, miedo a quedarse en blanco y miedo al fracaso. Sin embargo, tenemos la capacidad de superar la glosofobia, que no es más que este miedo que casi todos tenemos de hablar en público.

¿Cómo podemos superarlo?

La preparación es un paso fundamental ya que nos hace ganar mayor seguridad. Existen varios pasos que podemos aplicar para lograr superar esta fobia, los cuales vamos a dividir en antes, durante y después.

Antes

  1. Estudia el tema: dedicar el tiempo necesario para investigar y explorar sobre el tema que queremos abordar nos dará los cimientos para una buena exposición.
  2. No memorizar: preparar bien tus notas, en forma de bosquejo. Resaltar las ideas importantes ayuda a tener el discurso bajo control.
  3. Practicar: sin exagerar, practicar delante de un grupo de personas o el espejo en voz alta.

Durante

Cuando nos llega el momento de pararnos frente al público, lo más importante es controlar los nervios.

  1. Respira: antes de comenzar a hablar, colócate bien, ajusta el micrófono, revisa tus notas, mira al público y respira. Puedes hacerlo varias veces; tomando el aire por la nariz profundamente y soltando lentamente por la boca.
  2. Haz pausas: hablar rápido es síntoma de nerviosismo, expón menos información y más lentamente. Si te quedas en blanco haz pausas y tendrás todo bajo control.
  3. Mira al público: el contacto visual nos ayuda a ver la reacción a nuestras palabras, centra la mirada en personas específicas, no en la masa. Mirar a los demás demuestra que sabes de lo que hablas

Después

Cuando finaliza nuestra presentación, llega el momento de hacer nuestro análisis.

  1. Evalúa tu éxito: finalizar ya es un éxito. Piensa en qué te ha ido bien, revisa los errores y aprende, eso te enseñara más que los éxitos.
  2. Pide consejo: lleva a alguien de confianza a la presentación. Pide que te diga lo bueno y lo malo, sin excepciones.
  3. Ponte objetivos: no dejes de practicar y de ponerte retos, los miedos poco a poco se irán disipando.

Lo importante es la práctica y no desistir de tus objetivos aunque no te salga tan bien como quieres. La clave está en la preparación y en aprender a controlar los nervios, que son normales a la hora de hacer una presentación en público.



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