Perdóname. Una carta para mí

Primero que nada, te pido absolutamente me perdones, por todas y cada una de las veces que me atreví a negociar tus prioridades y a desplazar tus límites personales a cambio de un poquito de «nada», porque si me conformé con un par de besos sin sentido, con abrazos aterrizados forzosamente y caricias tan efímeras como silentes, solo fue eso, un pedazo de ti o mejor dicho toda tú a cambio de un poquito de nada…

Para luego pretender hallar culpables, hasta que la encontré frente al espejo.

Perdóname…

Por fingir demencia, y hasta ceguera, todas y cada una de las veces que decidí «creer» aferrada a una esperanza y no a lo que yo misma ya sabía, pero aprendí la lección… Ahora sé que esperanza sin amor no combinan, pagué un alto precio, perdóname.

Y perdóname una vez más, porque no era yo, esa mujer adulta que debía protegerme, sino la niña abandonada que buscaba a alguien que la sostuviera en sus brazos, sin importar quisieran sostenerme o no. El resultado es que terminamos asfixiadas en nuestro propio desamor, porque quien se queda donde no se siente amada, no ha aprendido la lección.

Y perdóname porque ya no creo en las canciones de «amor» que gritan:

«No puedo vivir sin ti, mi vida sin tu amor no tiene sentido, sin ti no soy nada, estoy dispuesta a morir entre tus brazos».

Pues entendí que soy el amor de mi vida, que si no me tengo a mi misma, nadie más podrá tenerme, entendí que yo sola me basto, y que solo cuando esté entera y completa podré darme verdaderamente, desde el amor propio y el autorespeto y no desde la carencia emocional que puede arrastrar un pasado.

Hoy me hago cargo de la niña que fui, y de la mujer que soy, y las heridas no serán en vano ( me lo agradecerás).

 

Es una promesa que comienza hoy, pues soy un lienzo en blanco, soy una nueva piel, y una  nueva mujer en reconstrucción, pidiendome perdón  e intentando ser de corazón fuerte sin perder la ternura del alma, entendiendo que todo cuanto viví es perfecto y es como debió haber sido.

Te amo.

Espero que algún día tú MUJER también seas capaz de perdonarte, pues el perdón es el principio de tu verdadera transformación.

Ysbelis González Life Coach 04128618616

 



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