Permítete sentir dolor ante una pérdida

Permítete sentir dolor ante una pérdida

Socialmente hay emociones que son más aceptadas que otras. El dolor es una de las que no son bien recibidas. Por tanto, cuando un evento nos lleva al dolor, hay gente que prefiere evadirlo u ocultarlo. Sin embargo, es necesario saber que es sano permitirse sentir todas las emociones porque al suprimirlas puede afectarse la salud.

Una pérdida nos lleva a un cambio

Hay muchos casos que nos hacen sentir que perdemos algo: una mudanza de casa o país, una ruptura amorosa y, por supuesto, la muerte de algún ser querido. Todos estos son eventos que nos mueven emocionalmente y nos llevan a un cambio. Cada vez que salimos de lo conocido, bien sea voluntariamente o no, se exacerban nuestros sentimientos e incluso a veces pareciera que estamos en una montaña rusa emocional. La añoranza por lo conocido duele, y a veces nos hace sentir rabia. También podemos sentir miedo al no saber cómo enfrentaremos ese cambio.

Si vivimos adecuadamente este momento, no solo habremos superado esa etapa dolorosa, sino que muy probablemente aprendamos algo. Y una vez más, si nos hemos permitido sentir y atravesar ese proceso, no habrá necesidad de que nuestro cuerpo físicamente refleje ninguna dolencia como consecuencia de haber suprimido lo que sentimos.

Es bueno dejar salir el dolor ante una pérdida

Lo más normal que puedes sentir al perder algo que es valioso para ti, es dolor. De hecho, según Wikipedia, el duelo es el proceso de adaptación emocional que sigue a cualquier pérdida. El duelo entre otras cosas está lleno de dolor. Por tanto, si estás en un duelo, ojalá no tengas ningún juicio o condicionamiento negativo con respecto a llorar, por ejemplo.

Otro elemento importante es reconocer que es un proceso que tiene un ritmo más que un tiempo. Entonces, si bien a veces quisieras que el llanto acabe, solo va a superarse en la medida en que te des el permiso de sentirlo y no apurarte a pasar la página sin haberlo madurado lo suficiente. Saltarse el proceso de duelo solo hace que se retrase el cierre verdadero, y que aparezca en algún otro momento. O como ya lo he dicho antes, que tu cuerpo muestre alguna manifestación ante ese llanto reprimido como puede ser el asma o un goteo en la nariz.

Llorar el dolor de una pérdida

Tengo un par de personas en consulta viviendo una pérdida, y quisiera compartir su experiencia como ejemplo para que pueda ayudarte si tú también estás en este proceso.

Mudarse de casa o de país

Esta es una adolescente cuya madre, única familia en el país donde se encuentra, se muda de ciudad. Eso la ha llevado a confrontar con su mayor miedo: el estar sola.

Los adolescentes tienen una influencia muy grande de las redes, donde todos están sonrientes y lucen felices. En muchos casos, las redes no son más que un mundo de apariencias. Entonces, le refuerzo que debe permitirse sentir todas sus emociones. Porque pretender que no siente nada, o ignorar lo que siente, no hace que pase.

Le decía a esta querida chica que este proceso que apenas comienza va a tardar un poco, y en cada paso va a vivir un duelo que tiene que aceptar. Eso significa llorar ahora ante esta noticia y lidiar con la incertidumbre de lo que está por venir. Pero seguro habrá dolor nuevamente cuando ya se vayan de la casa donde viven y llegue a su nueva residencia. Además, al ver partir a su madre habrá una nuevo momento que seguro la lleve a sentir tristeza.

Terminar una relación

Estoy apoyando a una querida mujer que ha decidido concluir con una relación luego de casi treinta años juntos. En este caso hay un primer y gran dolor que es cuando te das cuenta de que esa ya no es la relación en la que quieres estar. Tomar una decisión tan importante produce mucho miedo y tristeza. Además, en la medida en que se hace más real, es decir, que se pide la separación con la pareja, habla con la familia y se muda de casa, el llanto será parte de lo que viva.

Buena parte de su vida está cambiando a partir de esta decisión. Así que esta valiente y poderosa mujer está recibiendo el apoyo que necesita para tener la claridad de los pasos a dar y la contención a todo el dolor, temor y confusión que siente.

¿Cómo puedes ayudarte para vivir mejor el duelo?

A veces en medio de un proceso de pérdida tendemos a pensar una, otra y otra vez algún episodio asociado a esa vivencia. En ese caso, nuestra mente nos juega en contra, pues recreamos recuerdos que nos hacen sentir dolor.

Si bien he insistido en la importancia de sentir, también hay momentos cuando necesitas darte cuenta de que hay más que ese momento doloroso. Entonces, debes, en algunos momentos, poner tu atención en otras áreas de tu vida, las que funcionan, las que te dan alegría. Así te darás cuenta de que la vida tiene muchos matices.

Finalmente, ojalá puedas saber que hay luz al final del túnel, porque te aseguro que este momento va a pasar. Si además te preguntas qué puedes aprender de esta experiencia, te respondo que al terminar el duelo, serás una mejor versión de ti. Eso es lo que te deseo.

Imagen de StockSnap en Pixabay



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