Piensa menos y siente más

Piensa menos y siente más

Sin dejar de lado la importancia de pensar como instrumento de reflexión, creación y aprendizaje no podemos dejar de considerar lo atormentados que podemos llegar a estar por este torbellino que da vueltas en nuestra cabeza muchas veces sin cesar; en ocasiones revolcándonos en el pasado o anticipándonos a las consecuencias de nuestros actos, de lo que podría pasar en el futuro si ocurre una cosa u otra, lo que en ocasiones puede simplemente ser paralizante porque allí nos podemos quedar pensando y pensando sin actuar.

Que diferencia de los niños que se ocupan de sentir y actuar, allí están jugando, divirtiéndose sin tantos rollos mentales, esos como que se comienzan a apoderar de nosotros desde la adolescencia pero cuando niños el enfoque es experimentar, vivir, observar sin tantos análisis complejos hasta que estos van permeando en nosotros fundamentalmente por ese objetivo absurdo de comportarnos de acuerdo a patrones esperados donde el que dirán los demás suele llevar la batuta.

Llegamos a preguntarnos como poder llegar a liberarnos de esas tormentas de ideas, de esas voces que no callan y que tanta ansiedad producen ¿Será posible?

Imagínate un día en la playa donde estés relajado y generalmente disfrutando del sonido del mar, de la sensación de sumergirte, de nadar, de comer, de compartir con otros, y es que nos relajamos porque nos conectamos con el sentir y el actuar a menos que incluso allí vayamos a pensar y dejemos de lado el espectáculo que la naturaleza nos ofrece.

La clave entonces está como siempre en el enfoque, desde que aspecto te conectas y es que cuando pierdes de vista lo que está pasando a tu alrededor para entrar en tus pensamientos o mar de dudas privado, en esas preguntas y cuestionamientos que bombardean nuestro consciente e inconsciente dejamos de lado la realidad y hacemos de esos pensamientos lo único que realmente ocurre y sufrimos.

Buscamos las respuestas en esos análisis mentales sin entender que las mismas están a un toque del apagón mental y acariciando nuestro sentir y vivir.

Uno de los errores más comunes y dolorosos que cometemos es pretender controlar todo, por eso pensamos tanto, creyendo que podemos dominar todo desde el mundo del pensamiento ¡Qué equivocados estamos! Allí se nos va la vida y nos llenamos de ansiedad.

Aprendamos de los niños, recordemos como era el disfrute, desconectemos esa computadora cerebral prestando atención a lo que ocurre en nuestro alrededor, mirando el cielo, sus nubes, sus colores, sintiendo la brisa que acaricia nuestro rostro y mueve nuestro cabellos, regalando sonrisas, dando un abrazo, confiando en el proceso de la vida, entendiendo que muchas veces más que cuestionar hay que aceptar y esperar a entender desde el vivir más que el pensar. Utilizar todos nuestros sentidos, usar un mantra y destinar momentos para el pensamiento más que vivir desde ese espacio. Hacer ejercicios y conectarse con la naturaleza, y por supuesto rodearte de gente positiva y entusiasta.

Un ejemplo claro son esas reuniones interminables en los trabajos que quedan plasmadas en documentos para luego pasar al olvido, y es que si bien es bueno planificar ten cuidado de no contraer la enfermedad de la sobredosis de planificación que te lleva a la parálisis. Las ideas son buenas pero no sirven de nada si no se llevan a la práctica, si no se experimentan y si fallan ¿Qué es lo más grave?, que tienes que enmendar y volverlo a hacer, hacerlo mejor.

Mucho del avance de la vida se debe al ensayo y el error pero solemos generar un apego a los resultados tan grande que no nos atrevemos a dar el paso por temor a equivocarnos ¿Ves? El absurdo deseo de control que no te deja vivir, y así nos perdemos de tantas experiencias maravillosas como no vivir el amor por temor a ser rechazados, cubiertos en la coraza de los pensamientos dejamos de sentir.

No se trata del destino amigo, se trata de vivir el viaje sabiendo que la ruta es flexible, que lo mejor es disfrutarlo y hacerlo con amor y pasión más allá de los resultados.

Foto de Marcin Dampc en pexels



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