Plan de acción para entrenar el optimismo

El optimismo es una muy buena experiencia de bienestar y de inteligencia emocional puesto que a través de ese filtro ponemos un toque de color a nuestra vida. El optimismo no es innato sino que esta semilla crece de forma gradual a partir de acciones concretas, específicas y realistas. Con estos diez consejos prácticos podrás llegar a alimentar tu corazón con el valor de la esperanza:
1. Observa a las personas no solo por cómo son a día de hoy sino también, por cómo pueden llegar a ser. Todo ser humano tiene un gran potencial en su interior y capacidad de evolución a partir del esfuerzo personal y de la edad.
2. Selecciona libros y películas con sentido del humor ya que la literatura y el cine, como expresión de la vida, son una buena herramienta de aprendizaje.
3. Mírate al espejo y dedícate a ti mismo frases bonitas de amor. Mírate a los ojos mientras contemplas tu propia imagen reflejada en el espejo. Eres un verdadero milagro de la naturaleza. Un ser perfecto más allá de tus imperfecciones.
4. Realiza trekking puesto que este ejercicio físico es uno de los más recomendables para expandir el alma con emociones agradables y sensaciones de bienestar en contacto con el aire puro y el entorno natural.
5. Principalmente, centra tus conversaciones con tus amigos en hablarles sobre tus ilusiones, tus logros profesionales, tus objetivos a corto plazo y tus deseos de felicidad. No se trata de ignorar lo negativo sino de no poner el foco únicamente en este punto.
6. Asiste a clases de baile. El baile es una buena metáfora de la propia vida. Adapta el ritmo de cada día al compás de ese baile que es tu corazón.
7. Corrige tu diálogo interior. Cuando una idea negativa venga a tu mente, busca otra que sea positiva y agradable para ti.
8. Organiza tu agenda integrando en tu planificación el tiempo que quieres dedicar a ese hobby que tanto te gusta.
9. En tus conversaciones con los demás, busca el contacto visual. Mira a los ojos de otras personas. Este gesto sencillo, potencia el humanismo.
10. Repite con más frecuencia la palabra gracias pero no lo hagas como un puro protocolo sino como un ritual con sentido.


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