Plan de vida: ¿por dónde comenzamos?

Plan de vida: ¿por dónde comenzamos?

¿Cuántas veces te has preguntado si tienes la vida que deseas? ¿Cuántas veces te has dado cuenta de que todos los planes que has llevado a cabo no fueron lo que deseabas en un principio? ¿Cuántas veces te has arrepentido porque tu vida tomó el rumbo que no querías?

Todas estas preguntas tienen una misma respuesta: plan de vida. El plan de vida es ese momento en que nos detenemos y comenzamos a crear conciencia. Es cuando entendemos que nuestra vida es responsabilidad nuestra y que para convertirla en lo que deseamos debemos tener un plan que nos ayude a lograr todo lo que deseamos.

Las personas cometen el gran error de culpar a todos los agentes externos de todo lo que les sucede, Dios, religiones, circunstancias, pero pocas veces se detienen para darse cuenta de que fueron ellos mismos los únicos responsables.

Y eso es justamente el plan de vida; es comenzar a crear nuestra propia realidad con base en nuestros dones que tienen que estar al servicio, dejar de preocuparse para enfocarse, es decodificar el mensaje que nuestra conciencia nos dice y dar solución al conflicto.

¿Cómo podemos armar nuestro plan de vida? Lo primero es entender que tal como me expreso construyo mi realidad. Todo nace del verbo, y si de tu verbo veneno sale, veneno tendrás. Lo segundo es tener consonancia con lo que decimos, pensamos y sentimos.

Pensar, sentir, decir es la triada del plan de vida. A partir de estos tres pilares comenzaremos a crear nuestra propia realidad que poco a poco se convertirá en nuestro plan de vida. Cuando creamos esta conciencia, podemos ver lo que está oculto, la magia que permitirá enfocarnos hacia nuestro propósito.

Debes desaprender para aprender; soltar creencias y paradigmas que muchas veces nos sabotean y no nos damos cuenta. El enemigo número uno somos nosotros mismos, por eso debemos limpiar nuestra mente, para que tenga consonancia con lo que sentimos y finalmente con lo que decimos.

No esperes que llegue el dinero para armar tu plan de vida. En su lugar, crea el proyecto para que el dinero aparezca, pero con vocación de servicio. Hazte la pregunta: ¿deseo un día encontrarme lleno de excusas por lo que no hice?

Si la respuesta es no, estás dando ese primer pasito para comenzar a andar por el camino correcto. Hacernos responsables de nuestras vidas es muy doloroso, pero es necesario si queremos armar nuestro proyecto de vida.

Mentirnos es muy cómodo. Solo basta con mirar hacia atrás y ver lo que has hecho, compararlo con lo que has logrado hoy y reflexionar si en verdad te encuentras en el momento que querías.

Armar tu plan de vida es un proceso que requiere aprender de la vida para llevarlo a la práctica. Puede que no te encuentres en el momento deseado, pero nunca es tarde para volver a comenzar, cuando has dado ese primer paso de conciencia y reflexión te habrás encaminado.

Mírate, mide la calidad de tus pensamientos, sentimientos y de tu verbo, compáralo con lo que has logrado y enfócate en armar tu plan de vida para tener resultados distintos, pero positivos. Usar el verbo de manera correcta te empujará hacia tu destino.



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