Pnl para adelgazar (II)

Si te gusta muchísimo el dulce, el chocolate, las chucherías, las frituras o  la comida chatarra y éstos afectan tu peso corporal, probablemente te debatas día a día entre el deseo y la culpa. Muchos negocian consigo mismos diariamente un pedacito del “irresistible” y otros días se entregan por completo al placer sin importarles nada. Comen el “irresistible” con una dulce resignación que se transforma en minutos en un amargo recuerdo, pues comienza el interminable diálogo interno de la culpa, la promesa de que mañana sí me cuido y los argumentos para justificar ante uno mismo el pecado cometido.

Lo que se considera en primera instancia para reprogramar este fuerte deseo por algún alimento y lograr la disminución de su consumo, es determinar cómo la persona lo percibe en su mente, pues la manera en la cual tiene grabado ese alimento en su mapa personal es lo que lo hace más atractivo: el tamaño, los colores, las sensaciones que le produce al imaginar, ver, evitar o comer el “irresistible”. Generalmente la persona súper-dimensiona en su mente las características del alimento, lo ve “bonito”, “brillante”, “grande”,  etc.,  lo cual hace que de veras no se pueda resistir al mismo y sucumba a la tentación de su mente, mas no del alimento en sí.

irresistible_comerEn estos casos no vale de mucho los buenos consejos, es necesario reprogramar con técnicas de Programación Neuro Lingüística PNL que van a depender del análisis previo de cada caso, la percepción, la frecuencia del consumo, el valor nutricional del alimento, el  impacto sobre su salud y sobre su peso.  Este cambio de percepción en su mapa personal le permitirá  a la persona poner en perspectiva “ese alimento” de tal manera que lo pueda ver con objetividad y esté en su manos la decisión de comerlo o no. De esta manera no solo limita su consumo, sino que se siente con dominio de sí mismo y tranquilo al eliminar la lucha interna.

Por ejemplo, una mujer de 38 años que consumía todas las tardes “cheetos” y platanitos, luego de tres meses de su sesión de reprogramación me comenta lo siguiente: “No sé que me hiciste, pero no me provocan como antes, en oportunidades me han ofrecido y he dicho que no, si los acepto agarro dos palitos y listo. Pero nada como antes que me daban muchas ganas de comer una bolsa completa y más.”

Ejercicio:

  • Piensa en ese alimento que consumes en exceso: ¿Cómo lo recuerdas? ¿De qué  tamaño lo ves? ¿Qué sensación te produce? ¿Qué es lo que más te atrae?
  • Piensa en un alimento neutro que no te provoque mucho pero lo comas si quieres. ¿Cómo lo recuerdas? ¿De qué tamaño lo ves? ¿Qué sensación te produce?
  • Ahora, compara cómo percibes en tu mente estos dos alimentos ¿De qué te das cuenta?

Conversamos sobre cómo te fue con este ejercicio en los comentarios. 

 



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