¿Por qué me cuesta visualizar mis metas?

Cuando se habla de objetivos y propósitos para el año nuevo se recomienda con frecuencia visualizar lo que se quiere, hacer una imagen nítida del objetivo que se desea alcanzar, esto para algunas personas es muy fácil y para otras no tanto. Muchos se quejan de no poder ver su meta, dicen: “es que no  puedo detallar lo que quiero”.

Una de las causas de no poder visualizar, es que “ver” no es el sentido predilecto de tu cerebro.  Captamos,  procesamos y grabamos la información en la mente a través de los cinco sentidos: vista, oído, olfato, gusto y tacto, que vienen siendo como los códigos  binarios que utilizan las computadoras para comunicarse internamente, y aunque se utilicen los cinco sentidos constantemente, el cerebro de cada persona tiene uno o dos predilectos que utiliza con más frecuencia para percibir la realidad, impactarnos internamente y hasta determinar nuestro estilo de comunicación. Esto es lo que la PNL (Programación Neurolinguística) denomina sistema de representación sensorial preferido. Por lo tanto, una persona que tiene como sentido preferido el tacto, se va conectar más con “sentir su objetivo”, “palparlo”, “vivirlo de cerca” y un poco menos con imágenes, colores y detalles, lo cual para los efectos de la PNL equivaldría lo mismo que para una persona de preferencia visual, “ver una imagen perfecta y nítida de su meta”, o de igual manera, sería para un auditivo, escuchar su éxito o los aplausos de los amigos. En todos estos casos se está programando la mente para el éxito usando el mismo lenguaje preferido de ese cerebro, lo que le proporcionará a cada persona la certeza de poder realizar su meta y la motivación necesaria para accionar y perseverar.

pensando_senorEn conclusión,  cuando se habla de “visualizar” no es solo ver, es sentir, oler, disfrutar, percibir, escuchar y saborear tus objetivos como si ya lo hubieses logrado. Lo que puedes incorporar ahora es comenzar la construcción del objetivo en tu mente de acuerdo con tu sistema sensorial preferido, es decir, dejarte llevar por lo primero que  evoque tu mente: una sensación, un color, un aroma o una imagen, y luego, poco a poco, ir incorporando todos los sentidos para impregnar la mente de éxito.

Saboreemos el siguiente ejercicio:

  1. Piensa en algo que quieres lograr para el año próximo.
  2. Imagina que ya has alcanzado la meta propuesta y acepta la imagen, color, sensación, o lo que te ofrezca tu mente. No  intentes colocar ni buscar elementos.  Respira.
  3. En contacto con la meta y el elemento percibido del punto anterior, continúa: ¿qué veo al lograr esta meta?, ¿qué escucho?, ¿cómo me siento con este logro?, ¿cuál es el olor de este logro?, ¿tiene algún sabor? Disfruta plenamente de las características sensoriales que estén más presentes, evita buscar y forzar las que no.
  4. Y luego, suavemente, sin forzar, prueba agregar detalles de los otros sentidos: un color, un sabor, unas frases poderosas, una música, etc. 

Si gustas puedes comentar a continuación como te fue “visualizando” con todos los sentidos o escribir al correo [email protected]

Espero que en el año 2012 tu realidad supere con creces tus mejores creaciones mentales. 



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