¿Por qué estar agradecidos?

Practicar la gratitud es una excelente manera de sentirse saludable: beneficia nuestras relaciones con los demás y con nosotros mismos, mejora nuestra salud, nuestra espiritualidad, nos hace más felices.

Sabemos que el mundo en el que vivimos arroja muestras diarias de todo lo contrario: las desigualdades, los escollos, los conflictos. Pareciera que cada día nos programan para lo peor. Pero no podemos volvernos inmunes a ello. Creemos firmemente que una de las maneras de hacer nuestro día a día más saludable es estar agradecidos.

¿Por qué esperar a obtener una mala noticia para sentarnos a reevaluar y apreciar las cosas buenas de la vida? Cada día es una oportunidad, y si sientes que no hay mucho que agradecer, nosotros con mucho gusto te lo recordamos.

Empieza por ti. Cuando pensamos en gratitud, muchas veces lo asociamos con los demás, pero ¿por qué no empezar por nosotros mismos primero? Todos tenemos muchas cosas buenas dentro. Somos expertos en pararnos frente al espejo para ver nuestros defectos, ¿has hecho lo mismo con tus virtudes? No nos cabe la menor duda de que hay muchas, y con solo un pequeño ejercicio de introspección puedes encontrarlas. Es un buen motivo para estar agradecidos.

Agradece por tu trabajo. Incluso si lo detestas, debes mantener el foco y agradecer que es la manera que tienes de hacer un aporte a tu economía personal o familiar. Además, no estás solo: afina la mirada y encontrarás personas a tu lado por las que estar agradecido.

Es hora de mirar al pasado como se ve a un maestro, no como un enemigo. Todo lo que nos haya pasado, por más terrible que haya sido, ha ocurrido para enseñarnos a salir adelante. Si aún no lo has aprendido, debes saber que hay luz al final del túnel. Hacer de nosotros una víctima nos pone en un lugar de desventaja, ¡y no estás solo! Siempre habrá alguien dispuesto a ayudarte.

No dejes de dar las gracias, abraza más a las personas, vive aquí y ahora, piensa en lo afortunado que eres y, lo más importante, comparte tu experiencia. Si has salido de algún atolladero, con seguridad tu camino puede dar luces a otro para empezar a estarlo.

Y tú, ¿por qué estás agradecido hoy?



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