¿Por qué imitamos a otros?

¿Por qué imitamos a otros?

Estás allí, viendo una obra, y al terminar, unas personas aplauden, y todos aplauden, unos incluso se levantan de sus asientos y luego, todos se levantan, ¿por qué? La respuesta tiene dos vertientes: sobrevivencia y adaptación social. Supervivencia, cuando la imitación se orienta a repetir conductas que garanticen la vida, y la adaptación social, con el objetivo de lograr la integración y pertenencia a grupos sociales.

Todo esto se corresponde con aprendizaje de conductas, y es fácil verlo en niños; incluso, impresiona la asimilación de gestos, modismos, lenguaje corporal, y es que aprendemos viendo cómo se hacen las cosas, desde allí logramos la aceptación en el grupo social, la confianza, la integración. Es por ello por lo que no es de extrañar la repetición de patrones cuando los vemos en otros como los aplausos, los bostezos, la risa e incluso, conductas nocivas como juzgar, quejarse, lamentarse.

Muchos gestos y conductas los imitamos sin darnos cuenta, pero a la vez, entender esto puede ayudarnos a generar una mayor empatía y a incrementar el éxito en nuestras relaciones interpersonales, tal cual lo plantea el dicho «donde fueres, haz lo que vieres» que se usa cuando una persona debe integrarse y adaptarse a un lugar con costumbres diferentes.

Imitación, empatía y neuronas espejo

En un estudio realizado sobre el sistema nervioso en monos, descubrieron que un tipo de células se activaban cuando el mono se comía un plátano. Lo curioso de esto fue que esas mismas células también se activaban cuando el mono veía a otro comiéndose un plátano, descubriéndose así las neuronas espejo o células que nos ayudan a sentir lo que la otra persona siente.

Pudiéramos decir, entonces, que las neuronas espejo son la vía que nos lleva a preocuparnos por los demás. Solemos con frecuencia imitar para ganarnos la aprobación y afecto de nuestro entorno social, y deseamos a la vez reciprocidad, que el mundo nos refleje a nosotros también. Cuando eso no ocurre, podemos sentirnos decepcionados o frustrados.

Aun así, imitando, copiando gestos, conductas, el ser humano no deja de ser esa grandiosa creación que no puede ser considerada igual a otra, siendo más bien seres únicos e irrepetibles como huellas digitales, ¿no te parece fascinante?

¿Cómo puede favorecer la imitación tus habilidades sociales?

«La imitación es la forma más sincera de halago». Charles Caleb Colton

Hemos conversado sobre el proceso inconsciente de la imitación, pero también puede realizarse voluntariamente para influir en forma positiva en otros:

· Para conocer más a otros: copiar suavemente aspectos como lenguaje corporal, gestos, tono de voz te permitirá ponerte en el lugar del otro y comprender más cómo se siente.
· Ser aceptado con más facilidad: siempre y cuando la imitación no sea exagerada, el repetir ciertos patrones hará que el otro sienta una mayor conexión hacia ti.

“Todos aprendemos por imitación, como los niños, como estudiantes, como los novatos en el mundo de los negocios. Y luego crecemos y aprendemos a combinar nuestras capacidades innatas con las normas o principios que hemos aprendido”. Akio Morita

Imagen de 22612 en Pixabay



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