Portlandia

El canal de TV por suscripción I-Sat está transmitiendo para el público latinoamericano la primera temporada de la comedia estadounidense Portlandia (los martes en la noche; no me la pierdo nunca).

Creada y protagonizada por los músicos, actores y guionistas Fred Armisen y Carrie Brownstein, Portlandia ostenta un agresivo humor negro que exagera hasta el absurdo las conductas de ciertos personajes de la compleja sociedad norteamericana, del mundo liberal y trendy al que muy probablemente Armisen (una de las estrellas recientes de Saturday Night Alive) y Brownstein (de la banda Sleater-Kinney) también pertenecen.

Los a veces delirantes sketches de Portlandia muestran a dos fanáticos de la comida orgánica tan preocupados por saber el más ínfimo detalle del menú que sirve un restaurante, que no sólo interrogan a la camarera, sino que antes de ordenar deciden ir a visitar la granja que produce uno de los ingredientes, donde se quedan atrapados por años en una suerte de secta religiosa. O a dos insoportables libreras feministas capaces de dejar encerrado en su tienda a un pobre Steve Buscemi que nunca logró que lo atendieran.portlandia-1

Un personaje recurrente, que representa Armisen, es un ciclista urbano que no puede siquiera tolerar la existencia de los automóviles o hasta los edificios. Hipsters, foodies, feministas, ambientalistas, feligreses del movimiento Slow Food, paladines de la Nueva Era, músicos alternativos, intelectuales tecnodependientes… toda suerte de representantes de lo que en Estados Unidos y buena parte de Occidente se considera progresismo es brutalmente relativizado por unos comediantes que no podrían perpetrar esas caricaturas si ellos mismos no conocieran esos mundos personalmente.

Lo que hacen los creadores de Portlandia es desnudar los extremos a los que el evangelio progresista llega con frecuencia: una pareja que consigue todos sus alimentos en la basura, en uno de sus sketches, no logra que sus amigos vayan a cenar a su casa, por ejemplo. Y es muy interesante cómo en esta comedia se revisan las actitudes de gente que suele militar por causas que nosotros mismos respaldamos. El cómo el radicalismo del que se acusa al bando que apoya las autopistas y las guerras por combustible y niega el cambio climático también se da del lado más cercano a uno.

Portlandia es tan interesante para asomarse, desde el espejo deformado de su humor, a los debates públicos sobre la vida urbana como la misma ciudad de Portland (Oregon, costa noroeste de EEUU), medio escondida entre Seattle y San Francisco y cada vez más célebre por su movimiento orgánico gastronómico, su diversidad étnica y cultural, su escena musical y artística y su activismo por un urbanismo más denso y menos contaminante.

Su alcalde Sam Adams, que llega a su oficina en bicicleta, suele aparecer en Portlandia representando a su asistente (mientras su papel lo hace Kyle McLachlan). Que un político como él acceda a colaborar con una serie como ésta no sólo lo hace ver como un tipo distinto de líder, sino que ejemplifica además el volumen que está ganando el debate sobre la vida urbana: el productor ejecutivo de Portlandia, el creador de SNL Lorne Michaels, también lo fue de otra comedia hecha en torno al tema ciudadano, Parks and Recreation.



Deja tus comentarios aquí: