Preparar nuestra casa interna para Navidad

Preparar nuestra casa interna para Navidad

Cuando llega la temporada navideña nos esmeramos en los preparativos para vivir estas celebraciones de la mejor manera. Por ejemplo: pintamos nuestra casa, hacemos una limpieza más profunda, decoramos el arbolito, colocamos el nacimiento y demás adornos de la temporada. Queremos que todo esté a punto para estas fechas tan especiales. ¿Alguna vez has pensado que tal vez es necesario hacer lo mismo, pero dentro de ti?

Imagina que tú eres una casa

El cuerpo que habitas es tu casa. Allí vamos acumulando de todo, como en un hogar donde se guardan y guardan cosas sin tener mayor conciencia de ello.

Por una parte están las buenas experiencias que se quedan como sabiduría o disfrute, también las ideas creativas, las actitudes sanas, los sentimientos bonitos. Todo eso es valioso. Pero también se guardan pensamientos negativos, emociones discordantes, recuerdos desagradables, tristezas o resentimientos. Y todo está junto, como en una habitación donde hay un juego de muebles hermoso, pero también miles de papeles y cajas encima de ellos.

Lo lamentable es que sin darnos cuenta, todo aquello que no nos sirve —y seguimos guardando en nuestro interior— es lo que vuelve a crear situaciones, experiencias y relaciones similares. Porque el mundo que experimentamos afuera es el reflejo de nuestro mundo interior. Entonces, queremos experimentar nuevas experiencias y que lleguen mejores personas a nuestras vidas, pero nosotros no hacemos los cambios para que eso ocurra.

Navidad y Año Nuevo son celebraciones maravillosas que nos dan la oportunidad de hacer un cierre de ciclo, para comenzar uno mejor. Así, por ejemplo, a las doce de la noche del 31 tenemos rituales basados en lo que deseamos para el año que va a comenzar. Sin embargo, al seguir siendo los mismos —cargando un pasado que pesa y nos define— hay dificultad para tener esos deseados mejores resultados.

Prepararnos para las fiestas decembrinas

Quiero sugerirte algunas actividades que podrían ayudarte a preparar tu casa interna. De esta manera, todos los rituales que hagas para una buena celebración tanto del día del Espíritu de la Navidad, como la Nochebuena y Año Nuevo, será impulsados por una nueva energía que sale de ti. Porque al limpiar tu casa, habrá más liviandad y conciencia. Sin lugar a duda, eso te dará mejores resultados.

1.- Haz una revisión honesta

Tómate un tiempo de introspección para recordar qué relaciones y experiencias te gustaron. Pueden ser de este año o los anteriores. En estos casos, recuerda qué hiciste bien, qué te funcionó.

También recuerda esas relaciones que terminaron en conflicto o las experiencias que fueron dolorosas o desagradables. Honestamente, define qué actitudes tuviste que contribuyeron con ese desenlace. Si bien el ego a veces quiere justificar ese tipo de actitudes, en el fondo sabemos en qué casos no actuamos correctamente.

Sólo haciendo una revisión honesta podremos establecer cuáles actitudes, palabras o pensamientos podemos cambiar.

2.- Recuerda aquellas personas con las que no has cerrado

Haz una lista de aquellas personas con las que tienes algo inconcluso. Eso significa que no sientes paz al pensar en ellas. Hay en su lugar tristeza, rabia o culpa. Puede ser que esas personas ya no formen parte de tu vida, pero su influencia aún está presente. A estas personas te sugiero le hagas una carta de cierre. Te dejo el enlace de un artículo que te explica cómo hacerlo.

Si tu lista es larga y no te da tiempo de hacer el cierre con todas, elige aquellas personas que más roban tu paz en este momento.

3.- Revisa lo que pasa por tu mente

Hay miles y miles de pensamientos que pasan por nosotros sin siquiera darnos cuenta de ello. Según los estudios, la mayoría son negativos y repetitivos. Está demostrado científicamente cómo tu sistema de creencias define tu mundo. Tú creas tu mundo con base en tus ideas, conscientes o inconscientes. Por ejemplo, si piensas que la vida es una lucha, todo lo conseguirás con gran esfuerzo. Lo contrario existe, la fluidez, pero está disponible para aquellos que creen que la vida es fácil.

Entonces, revisa cuáles son esos pensamientos que más entorpecen tu vida. Yo soy mala, no sirvo, no soy suficiente, soy culpable, soy feo, soy pobre son ejemplos de pensamientos que debes cambiar para una vida más plena y armoniosa.

Así mismo, hay que limpiar los juicios que tienes con respecto a otros. Ideas como las mujeres son manipuladoras, los hombres sólo quieren sexo, no se puede confiar en la gente son los que están contribuyendo a que vivas de la forma en que lo haces.

Lo bueno de esto es que tú puedes cambiar tus pensamientos. Así que una vez que tomes conciencia de esas ideas negativas, haz tu tarea para cambiarlas por unas mejores. Aquí te dejo otro artículo que te muestra cómo lograrlo.

4.- Ábrele un lugar al amor

La esencia de estas fiestas es el amor. Y si bien a veces creemos que los demás hacen que sintamos o no amor, la verdad es que somos dueños de nuestras emociones. Siempre hay algo de los demás en lo que podemos enfocarnos para sentir amor.

Si de veras quieres pasar unas fiestas maravillosas suelta todo aquello que no te haga sentir amor. Busca lo mejor de las personas y las situaciones, mira todo con ojos de bondad. Te aseguro que las Navidades serán inolvidables y ni hablar del Año Nuevo, será mucho, mucho mejor.

Así que… a trabajar y a limpiar…

Imagen de Дарья Яковлева en Pixabay



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