Prepárate para una conversación transformadora…

Una conversación es transformadora en la medida que sea de gran valor para nosotros, donde hay importantes factores en juego, las opiniones difieren y las emociones involucradas son muy intensas. Se dan en distintos espacios de nuestra vida: profesional, laboral, familiar, personal, etc., y versan sobre temas difíciles, cuyos resultados podrían tener un impacto importante en nuestra calidad de vida, donde la cotidianidad se altera para mejor o para peor.

Cuando observamos la necesidad de tener este tipo de conversaciones, pueden ocurrir tres cosas:

  • Las evitamos.
  • Las afrontamos y la manejamos de tal manera que las relaciones se quiebran.
  • Las afrontamos y las manejamos de tal manera que la interacción se mantiene desde el respeto y agrega valor a la relación.

En este sentido, cuando elegimos afrontarlas, una pregunta que deberíamos hacernos antes de iniciar es: ¿Qué quiero conservar: la razón o la relación? Esto podría dar un giro completo a una conversación, en cuanto a la forma de abordarla, la postura, el gesto, el tono de voz, inclusive los argumentos involucrados en ella.

En ambos casos, es importante mostrar evidencias y no quedarnos tan solo en reclamos emocionales. Mostrar nuestro punto de vista y cómo eso nos afecta, sin olvidar que una misma situación puede ser vista de tantas maneras como personas se encuentren involucradas. Cada quien es un observador distinto.

Hay ciertos tips básicos a tener en cuenta para llevar una conversación transformadora a buen término:

  • Tener claro el objetivo de la conversación.
  • Buscar el espacio y el momento adecuado.
  • No emitir juicios personales hacia el otro. Refiérase al “hacer” y no al “ser”.

Por ejemplo, es diferente decir: “Tu eres un irresponsable…», a decir: «El no haber traído el material de apoyo que prometiste para el seminario perjudicó el evento…».

  • Conversar es una danza entre hablar y escuchar, revise el necesario equilibro durante la interacción.
  • Busque un interés común, por ejemplo: En una conversación entre padres que están en proceso de divorcio, el bienestar de los hijos puede ser el denominador común.
  • Esté atento a su corporalidad: Es importante tener un cuerpo alineado con el lenguaje y con la emoción. Cuidemos la respiración, es el termómetro de la emocionalidad presente.
  • Para el arraigo y seguridad es importante que las plantas de los pies estén bien apoyadas en el piso, así sentiremos un cuerpo sostenido.
  • Una ayuda para bajar la tensión es colocar el cuerpo hacia atrás, relajar los hombros, elevar la mirada y volver a contactar con la mirada del otro.

Una conversación transformadora es una conversación poderosa que nos brinda la posibilidad de generar cambios importantes que no ocurrirían de no abordarlas, después de ellas las cosas siempre son diferentes…



Deja tus comentarios aquí: