Principios básicos del Feng Shui

Principios básicos del Feng Shui

¿Qué es el Feng Shui? Es una milenaria filosofía china que ayuda a las personas a encontrar el equilibrio en la forma en que viven sus vidas al armonizar sus espacios vitales con la naturaleza a través del diseño de los espacios, y en todas las áreas de la vida. Permite que la energía Chi fluya sin inhibiciones a través de todo espacio como el hogar y empresas para mejorar la calidad de vida en general. Sí. El significado de su nombre feng shui significa: feng es viento y shui es agua.  Este significado etimológico se deriva de un antiguo poema sobre la conexión de la vida humana y el medio ambiente. La clave es qi, y se pronuncia “Chi”, que conecta a todos los seres vivos con la el Divino Creador. 

El Feng Shui ha sido definido como el arte de armonizar el ambiente para favorecer el propio bienestar del individuo y su armonía, que significa viento (feng) y agua (shui). Está basado en la cosmogonía China, es decir en las teorías sobre la evolución del Universo. Desde la perspectiva de la decoración por ejemplo, la elección de los materiales y los colores, pueden ayudarnos a favorecer esta armonización. Es una disciplina basada en la comprensión de las leyes de la naturaleza. Es muy importante comprender las razones por las que se aplica para que no caer en la superstición. Busca la tranquilidad en la vida cotidiana. Nos permite ver las cosas con diferentes perspectivas y nos ayuda a conseguir muchas metas. Además, nos conecta con la paz personal y un equilibrio familiar.

El Feng Shui como filosofía del diseño tiene sus raíces en la antigua China. Esta se originó en la astrología china antigua que diseñaba parcelas funerarias para alinearse con planetas y objetos celestes como las estrellas. Durante varios milenios, los practicantes del Feng Shui refinaron los lineamientos de su filosofía, manifestándola visiblemente en la planificación de paisajes urbanos. Además, durante las últimas décadas, el concepto de feng shui se ha ido desarrollando en el mundo del diseño de interiores y la arquitectura. 

El Feng Shui es una tradición filosófica compleja, con numerosos conocimientos que requieren estudios para interpretarse correctamente. Por supuesto que a muchas personas les resulta muy útil consultar a expertos en feng shui para renovar positivamente los espacios. Para permitir que el qi  o “Chi” fluya sin esfuerzo a través de su hogar, el feng shui tiene una serie de principios precisos para colocar los muebles, como por ejemplo ¡nunca coloque una cama debajo de una ventana! hasta estipular el color más favorable para pintar la puerta principal de su vivienda, ya que esto depende de la energía del punto cardinal que dicte la brújula. Sin embargo, hay que respetar los lineamientos de las diferentes escuelas de feng shui  que ofrecen muchas variaciones de los principios filosóficos.

Los principios del Feng Shui se centran en: 

  • Todo en Energía. En la teoría de los cinco elementos: fuego, agua, tierra, madera y metal son los cinco elementos asociados a los puntos cardinales. Cuando dos elementos distintos se unen, pueden surgir relaciones de conflicto o de desequilibrio que se manifiesta en falta de armonía en el espacio. Los cinco elementos del Feng Shui se utilizan para describir las relaciones energéticas entre las cosas. EL conflicto aparece cuando unimos dos elementos en el que uno, domina al otro. Por ejemplo; el agua tiene conflicto con la tierra, ésta la absorbe y la domina. Y si unimos el agua y el metal, también existe un desequilibrio; el metal se oxida, no lo destruye, pero lo afea y le quita resplandor. Es necesario tomar en cuenta que los elementos tienen correspondencia con las emociones y sentimientos que se quieren armonizar en el espacio, también corresponden a ciertos colores, formas y áreas en el mapa bagua. Y se debe usar el diseño de interiores para equilibrar los cinco elementos. Todo esto sirve para obtener el mejor flujo de energía qi  “Chi”, ajustándose a las necesidades del espacio. 
  • Cada área de nuestra vida cotidiana y los espacios tiene una vibración energética. El mapa energético de Bagua es un mapa conceptual compuesto por ocho áreas alrededor de un centro. «Ba» se traduce como «ocho» y «gua» como «área» en chino. Las ocho áreas de bagua se relacionan con diferentes aspectos de nuestras vidas. Cada área también está conectada con muchas cualidades y energías, como los cinco elementos, el yin y el yang, los colores, los símbolos, las estaciones, las formas, los patrones, los órganos, los animales del zodíaco asiático, la hora del día, etc. Más comúnmente, aplicamos el bagua en el plano de una casa o habitación. El mapa también se estira y se expande para superponer una propiedad completa, un vecindario, una ciudad, un país, etc. Alternativamente, también podemos encoger el bagua para que quepa en una sola habitación, un mueble, un objeto o incluso en la cara o la mano. El bagua también está interrelacionado con la teoría de los cinco elementos. Los cinco elementos, también conocidos como las cinco fases, surgen de la antigua filosofía asiática llamada taoísmo. 
  • Todo es posible. El Bagua es un mapa de energía colocado sobre el plano de su casa. Es una cuadrícula de tres por tres con ocho casillas, cada una de las cuales representa una categoría diferente de tu vida, que se traduce como «ocho áreas»: riqueza, fama, amor, familia, hijos, conocimiento, carrera y personas útiles, con la casilla central que te representa a ti.  Es una de las herramientas más utilizadas para trabajar con el Feng Shui en el interiorismo. Nos enseña cómo debemos introducir cambios positivos en nuestras vidas a través de la reestructuración, distribución y organización  del diseño de nuestros hogares. Si alguna de estas áreas en la vida de cada ser humano necesita mejorar debe aplicar correctamente las directrices del mapa bagua, los obstáculos que están en nuestra vida desaparecerán y darán lugar a un aumento de la energía positiva que atrae cambios buenos en nuestra vida.
  • Todo es dual. El Yin y el Yang están presentes en la filosofía china y en muchos campos de estudio desde la medicina, las artes marciales y el feng shui. El Yin se asocia a lo receptivo y positivo, y el Yang a lo activo.  Es un concepto de dualidad, que demuestra que las fuerzas opuestas están interconectadas y trabajan en tándem para crear armonía. El yin es una energía pasiva y suave, mientras que el yang es una energía agresiva y audaz. Para generar un equilibrio de ambos tipos de energías, con energía yin en espacios tranquilos y relajantes como tu dormitorio o baño y energía yang en tus espacios más sociales y productivos como tu cocina u oficina. Para  entenderlo un poco mejor, el Yin-Yang son también: el retroceso y el avance, la contracción y la expansión, la condensación y la dispersión, la tierra y el cielo, lo femenino y lo masculino, el agua y el fuego, lo negativo y lo positivo, la oscuridad y la luz, la inspiración y la respiración, el frío y el calor, la muerte y la vida, lo suave y lo duro… y así, indefinidamente. Son elementos opuestos, son interdependientes, si hay uno hay otro, si hay Yin hay Yang, se consumen, se generan mutuamente y continuamente. 
  • Todo es vibración energética. El Chi es Energía. Tenemos un Chi bueno y Chi malo. Como esta palabra china describe lo invisible, lo intangible, la energía vital del universo, y como tal puede ser propicia o adversa. Así es.  
  • Chi bueno: el chi se considera positivo cuando fluye con suavidad, longitud y es muy positiva cuando el espacio está limpio, bien iluminado y ordenado. El buen chi trae buena suerte, felicidad y prosperidad. 
  • Chi malo: tiende a aparecer en espacios oscuros, húmedos, sucios con grietas o desordenados. También, hay Chi malo en espacios muy largos y angostos. El chi malo también puede ser generado por objetos puntiagudos y amenazantes. Dichos objetos reflejan y amplifican el chi malo, que crea a su vez flechas envenenadas como un chi cortante. El chi malo trae mala suerte y dificultades financieras. Si la energía si se estanca o se desplaza con tanta rapidez que se desvanece de inmediato se transforma en el Chi malo.

¿Dónde empezar? ¿Qué áreas de mi vida quiero equilibrar? ¿De qué quiero conservar y qué puedo soltar? ¿Cuáles son los objetos que amo? ¿Cómo y cuándo aplicar el Feng Shui en mi oficina? ¿Cómo puedo ser minimalista en la decoración de mi hogar? Una vez que haya considerado estas preguntas, sumérjase en el Mapa Bagua y/o los Cinco Elementos. Comprueba qué áreas y elementos resuenan contigo para hacer cambios positivos. Comienza a trabajar con un máximo de tres áreas. Ten paciencia. Observa con atención y sin apego al resultado cómo estos pequeños cambios del feng shui comienzan a manifestarse en su vida de manera rápida, fluida y fácil. 

Una nota importante: en cuanto a la brújula de Feng Shui que necesitas para trabajar y hacer tus cálculos. La puedes descargar de APP (aplicaciones para tu teléfono móvil)… Y usar la brújula del celular para elaborar tu mapa bagua en todos tus espacios, incluyendo tu escritorio. 

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