¿Qué es real?

La ciencia y la espiritualidad son áreas del conocimiento humano que han marchado separados. Hoy en día en pleno siglo XXI, podemos afirmar que el punto medular de la convergencia entre ciencia y misticismo radica en un replanteamiento del criterio de realidad, con el inevitable cambio de paradigma que éste acontecimiento conlleva.

Hasta mediados del siglo XX, todo parecía estar lo suficientemente claro como para que ésta pregunta careciera de sentido por obvia y evidente. Lo real, respondería cualquiera, es todo lo que vemos y tocamos a nuestro alrededor, cómo la solidez de ésta mesa, podría agregar alguien. Pero la ciencia ha ido poniendo en evidencia que la materia sólida, tiene muy poco de solidez y que lo que se creía que eran sus componentes últimos, una especie de canicas pequeñísimas e indivisibles, en verdad son ondas fluctuantes o vibraciones probabilísticas.

Por otra parte, Einstein con sus teorías de la Relatividad Especial y Relatividad General,  vino a confundir aún más las cosas al remover y cambiar todo lo que dábamos por cierto basándonos en los postulados de Newton. Einstein nos demostró que el espacio es una “cosa” que se moldea, se pliega y cambia y que para nada es un escenario inmutable donde las cosas simplemente ocurren.

Además nos enseñó que el tiempo no es algo inmutable y omnipresente, sino que es una dimensión del espacio y que de hecho existen áreas del universo en donde el tiempo no transcurre, simplemente se detiene, cómo es el caso de los agujeros negros. Y por si fuera poco, demostró que la “velocidad” con la que el tiempo pasa no es uniforme, sino que depende de la velocidad a la que se mueva el objeto o la conciencia que lo perciba.

Los físicos cuánticos de la escuela de Copenhague, nos han mostrado extrañas leyes como por ejemplo la bilocación, según la cual, una misma y única partícula puede estar en dos o más lugares a la vez.

O también, el llamado enmarañamiento cuántico, ley según la cual, dos o más micropartículas que en algún momento de la historia del universo hayan interactuado de cualquier forma entre sí, quedan unidas “de alguna manera”, pues todo lo que le ocurra a una repercutirá de igual forma en la otra, de manera instantánea y sin importar a qué distancia se encuentren, tal y cómo si todo fuera uno. Al mismo Einstein le pareció tan imposible esta característica de la materia, que la denominó “acción fantasmal a distancia”.

Y si recordamos que el universo tuvo un comienzo, se puede establecer que todas las partículas interactuaron en los albores del universo; luego todo está conectado físicamente de manera instantánea eindisoluble. Expresión que más parece provenir de la mística que de la cosmología y la física teórica.

qu es verdad intEn la conocida película “THE MATRIX” Morfeo le pregunta a Neo: “Qué es real? ¿Puedes definir lo que es real? Si llamas real a aquello que puedes sentir, oler, probar o ver, entonces real son simples señales eléctricas que te envía la Matrix  y que interpreta tu cerebro”.

 Y en nuestro mundo, ¿qué otra cosa es la realidad sino una interpretación de nuestro cerebro ante unos estímulos provenientes de un misterioso universo?

 Nuestra capacidad de percepción se da en un rango muy estrecho y sólo captamos de ese “afuera” lo que está en la ventana de nuestra capacidad de percibir. Por otra parte, los estímulos que tomamos, los deformamos y ajustamos de acuerdo a nuestras posibilidades, al resultado de toda esa captación parcial, pequeña y deformada es a lo que llamamos “realidad”.

Vivimos épocas afortunadas, de grandes y maravillosos cambios. La espiritualidad y Dios mismo se están colando entre las rendijas del nuevo paradigma. Nuestra vida humana y todo lo que existe está adquiriendo a la luz de una nueva ciencia, una dimensión trascendente y plena de sentido.

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