¿Qué conoces sobre Autoestima?

¿Qué conoces sobre Autoestima?

¿Cómo se forma la autoestima? ¿Será que acaso nacemos con un nivel de autoestima predefinido? ¿Pudiéramos entonces distinguir en un retén de niños recién nacidos aquellos que tienen más o menos autoestima? Sabemos que no es así e incluso es divertido pensar en esa posibilidad.

La autoestima es la valoración que cada persona hace sobre si misma a través de las sensaciones, pensamientos, sentimientos y experiencias que ha ido teniendo a lo largo de su vida. Esa información que va adquiriendo sobre sí misma la irá incorporando poco a poco en su persona. La consecución de nuestras metas, nuestros logros y la capacidad para enfrentarnos a las situaciones que surgen a lo largo de nuestra vida, quedarán determinadas por la valoración que hagamos de nuestra persona. Y, es justo esa valoración lo que hace que desarrollemos pensamientos positivos o negativos hacia nosotros mismos

Esa valoración ha sido programada por esas experiencias y lo que es más importante, de cómo percibimos e interpretamos esas experiencias. Hay personas que se aman, se aceptan pero en el otro extremo hay personas que les resulta una carga pesada el convivir consigo mismo ¿por qué? porque no se aceptan y quisieran ser una persona distinta a la que son.

En este punto se hace necesario distinguir entre aceptación y conformismo, aceptarse no quiere decir de ninguna manera el no ambicionar y no trabajar para ser mejor, al contrario, se requiere de una adecuada valoración para tener la fuerza y la constancia de luchar para ser cada día la mejor versión de si misma

La realidad que vemos depende de nuestra percepción, por eso las personas reaccionan distinto ante eventos similares y, lo mismo pasa con la imagen que tienes de ti. Son muchas las personas que distorsionan la realidad de sus actos, sus cualidades o sus experiencias, tachándolas con una visión pesimista y catastrofista; es decir, no son capaces de juzgarse a sí mismos de forma objetiva, sino más bien todo lo contrario, de forma distorsionada. A pesar de saber que en ocasiones son duros consigo mismos, estas personas no pueden evitar las autoevaluaciones negativas que llevan a cabo, siendo finalmente la imagen con la que viven y afrontan su día a día de forma bastante negativa y pesimista.

Algunas consideraciones:

Los mensajes que te das, esas cosas que te dices ¿se las dirías a tu mejor amigo? ¿Se las dirías a alguien que amas? ¿Cuán cómodo estás dentro de tu piel? ¿Eres tu mejor amigo o tu peor enemigo? ¿Confiarías en alguien como tu?

Si no hay valoración la pareja puede dejar de ser una elección para transformarse en una necesidad y desde allí, de lo que podemos hablar es de dependencia y, la dependencia no es amor sino el afán de satisfacer una necesidad a través de otro que no puedes satisfacer contigo mismo. Lo mismo pasa con amistades.

Si no crees en ti cualquier excusa es válida, y repito, EXCUSA para no ir detrás de lo que quieres lograr. Veamos algunos ejemplos. No tengo dinero para estudiar lo que quiero, estoy en un trabajo que no me satisface pero no creo conseguir uno mejor. Incapacidad de asumir un rol de liderazgo precisamente por no sentir la fuerza de motivar e impulsar a otros.

Las críticas suelen caer como dardos punzantes ante una persona con baja autoestima y, los elogios pueden parecer poco creíbles, las primeras pueden reavivar los propios fantasmas y las segundas pueden incluso asustar y ser consideradas como burla o un intento de manipulación

Desde la confianza personal no es que no te afecten los problemas u obstáculos que te toque enfrentar, pero lo haces desde una actitud de vencedor, de saber que independientemente de lo retadora, difícil o penosa que pueda ser una situación, puedes enfrentarla y salir crecido de la misma; es justo a esto lo que se llama resiliencia.

“Tu tarea no es buscar el Amor, sino simplemente buscar y encontrar todas las barreras dentro de ti mismo que has construido contra él.”
Rumi, poeta sufí del siglo XIII.

En la próxima entrega les compartiré técnicas para aprender a tener una autoestima saludable.

Imagen de Gerd Altmann en Pixabay



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