¿Qué emociones guían tus decisiones?

En todos los momentos de nuestra vida estamos decidiendo. En algunos casos pueden ser decisiones sencillas, en otros casos podemos meditar racionalmente la decisión imaginando supuestos sobre el futuro panorama. También podemos dejarnos llevar por nuestras emociones primarias.

Partiendo de este punto, podemos decir que: si nos dejamos llevar por nuestras emociones básicas suponiendo unas circunstancias incómodas; es posible que tomemos decisiones poco favorables para nosotros. Entre las emociones básicas tenemos la alegría, la tristeza, la rabia, el miedo, y el amor. Todas nuestras emociones nos hacen actuar o reaccionar de acuerdo a los acontecimientos de ese momento. Sin embargo, veamos las diferencias que podemos tener al momento de decidir encontrándonos en cada estado emocional.

La Alegría es una emoción que nos hace sentir felices. Tomar decisiones bajo el dominio de la alegría no siempre puede resultar de la mejor manera debido a que no somos totalmente objetivos. En este estado todo nos resulta maravilloso y podemos dejar escarpar algunas circunstancias que deberíamos tomar en cuenta en una decisión de importancia.

La Tristeza es el caso contrario a la alegría. Cuando estamos inmersos en la tristeza y tomamos alguna decisión; ésta puede conducirnos a un desastre. En este estado nos encontramos en un limbo, dónde somos pesimistas. Ninguna decisión relevante debería ser tomarla en este estado emocional pues no serán muchas las opciones que podamos visualizar para el futuro.

La Rabia: es una emoción que en muchos casos nos hace tomar decisiones. Nos mueve con gran fuerza  para lograr objetivos. El costo de estas decisiones pueden pesar mucho con el tiempo. La rabia genera efectos negativos como: venganza, frustración, rencor, envidia, egoísmo, entre otras. Con el tiempo solo nos da insatisfacción; además de producir en nuestro cuerpo dolores y reacciones que pueden terminar en enfermedades.

El Miedo: es una emoción que puede ser analizada desde varios puntos de vista; a veces puede paralizarnos, es decir, no decidir nada por temor a las consecuencias que están en nuestra imaginación. Otras veces podríamos postergar la decisión. Y en otros casos, si tomamos una decisión esta puede ser la menos acertada porque estamos llenos de temores.

Por último tenemos al Amor. El Amor es la emoción más pura que puede tener un ser humano.  El amor por nosotros mismos, por otras personas,  por la naturaleza, por el mundo en general. De esta emoción se desprenden sentimientos que llenan nuestro cuerpo de Paz, Armonía, Agradecimiento, Perdón, Valor, Merecimiento, Optimismo, entre muchas más. El fin es hacer las cosas que queremos y conseguir a través del amor el impulso necesario para alcanzarlas.  El Amor mueve todas nuestras vibraciones y sentidos hacia lo que queremos porque realmente ambicionamos lograr nuestro objetivo.

Todas las emociones son buenas. Cada una tiene su momento en la vida para ser  vivida. Sin embargo, el estado emocional ideal para decidir un cambio de vida debe ser desde el Amor. Para llegar a decidir desde el Amor seguro ya hemos pasado por los demás estados emocionales anteriores.  Trabaja en el perdón para dejar morir la rabia. En el agradecimiento de las experiencias para dejar salir de la Tristeza. En la paz para bajar la euforia que de la Alegría y en el valor para enfrentar el Miedo, seguro  que tomarás la mejor decisión.

De la mano contigo

Shirley Intriago

Coach Profesional y Máster en PNL

Mujer apasionada por la vida

Puedes contactarme a través del twitter @sintriagov4



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