¿Qué es un plan de acción?

Habrá quienes lean este título y den con la respuesta inmediatamente “es una serie de pasos a seguir y tareas por completar con la finalidad de alcanzar un objetivo planteado”. ¡Muy bien! Ahora la verdadera pregunta ¿Quién establece el plan de acción?

Cuando se traza un objetivo, una meta o como lo desee usted llamar, es necesario saber qué voy a hacer para ir desde el punto en que estoy, mi punto de partida, hasta el punto donde deseo estar, mi punto de llegada.

Imagine un viaje de vacaciones, usted viajará a otra ciudad por primera vez: no conoce el lugar, no conoce los medios de transporte, tampoco conoce todos los lugares que visitará.

Antes de emprender este viaje a lo desconocido, usted, junto todos los demás que viajarán con usted, decide que hay ciertos aspectos que tienen que decidir previamente antes de llegar a esta otra ciudad: pasajes, alojamiento, comida, incluso ciertas contingencias por si algo no sale de acuerdo a lo planeado.

Eso es un plan de acción, tomar en cuenta todos los aspectos que deseo que sucedan y también aquellos que me pueden tomar POR SORPRESA para que ésta no sea tan inesperada. También darme cuenta que no solamente yo establezco este plan de acción, todos los que están involucrados deben formar parte de este proceso ya que cada uno aporta, desde su conocimiento y experiencia, alternativas, soluciones, ideas que permitan que el viaje se haga de la mejor manera posible.

Otra cosa que recordar es, SER FLEXIBLE. Si alguna de las cosas no ocurre de acuerdo a lo esperado, para eso está la contingencia, las opciones. Ir de viaje es permitirse vivir la experiencia, conocer, equivocarse y ver cosas nuevas, atreverse a probar platillos desconocidos, disfrutar de los momentos aunque se salgan de la planificación. En el plan de acción también debe estar esa holgura para permitir tener estas vivencias.

Este ejemplo de planificación para un viaje aplica al resto de los ámbitos: trabajo, familia, salud, objetivos personales. Si establezco una serie de tareas a cumplir pero además me permito la flexibilidad de observar en el transcurso algunas cosa que no haya incluido al principio, el viaje será mucho más placentero.

Te invito a planificar tus actividades para alcanzar tus objetivos, recuerda también dejar un espacio para la flexibilidad. Al final, la vida no se trata de lo que salió bien o mal, sino de las experiencias que vivimos y los aprendizajes que obtuvimos.



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