¿Qué hacer cuando no sabes qué hacer?

¿Qué hacer cuando no sabes qué hacer?

Hasta a la persona más determinada en toma de decisiones le pueden ocurrir momentos donde no sabe qué hacer, donde se paraliza- y la mente queda en blanco.

Esta situación es muy frecuente y frustrante, porque no hay nada peor que la incertidumbre; y es que hay momentos donde todo parece vago y confuso, en especial ocurre cuando:

  • Hay apatía.
  • Tienes miedo.
  • No sabes o no tienes claro cuáles son tus fines u objetivos.
  • Algún conflicto entre deseos y valores.

Y así te paralizas, y quedas en la mitad del camino entre salir con ese grupo de amigos o quedarte en casa, estudiar una carrera u otra, declararte a esa persona o guardar tus sentimientos, quedarte en tu trabajo o buscar uno nuevo, pedir ese préstamo o no hacerlo, y así infinidad de situaciones donde en vez de elegir un curso de acción permaneces inmòvil.

¿Qué hacer?

Fines u objetivos claros: sin saber lo que quieres difícilmente puedes saber qué hacer, solo cuando tengas visualizada la meta podrás elegir los medios para alcanzarla.

Mantén el foco en tus valores: eso a lo que le das valor y es importante como guía de vida es tu marco referencial que sin duda te dará claridad en lo que quieres hacerlo y en el cómo realizarlo. Sin esos valores claros puedes estar a la deriva o tomando acciones que luego puedan hacerte sentir mal o equivocado.

Ponte en movimiento: quedarte en pausa no te ayudará y mientras más tiempo permanezcas detenido más complicado te resultará tomar acción. Da un paso por pequeño que sea, sin prisa, pero sin pausa, ve a esa entrevista de trabajo, revisa el pensum de las universidades, sonríele a esa persona que te gusta, entra a una página de viajes para ver precios, en fin, hacer algo siempre será más adecuado que esperar porque cuando esperas lo único que pasa es la vida.

Conversa con gente de confianza y positiva: el simple hecho de poder expresar lo que te sucede suele ser muy terapéutico, ¿Te ha sucedido? Hablas y en tu discurso te das cuentas de aspectos que probablemente no habías considerado y es que hablando tus pensamientos pueden obtener mayor claridad; de igual manera suele ser de gran ayuda el tener feedback de la otra persona donde podrás ver probablemente otros puntos de vista sobre la situación.

Escucha tu corazón: atiende tus emociones, escucha esa voz interior muchas veces denominada instinto, desde la calma por supuesto porque la impulsividad es mala consejera, se trata de actuar sin duda, pero no desde la irracionalidad sino desde la consciencia.

Soltar el miedo o actuar con todo y miedo: esa sensación de temor es normal en especial cuando salimos de nuestra zona conocida o de confort, pero si te dejas apoderar por ella no vas a hacer nada. Puede que te equivoques y eso está bien, ya sabes, de los errores se aprende, del no hacer nada te estancas.

Para finalizar no te alarmes de vivir esa situación, a todos nos puede pasar en algún momento o circunstancia de la vida y lleva implícita la semilla del cambio, es un primer paso que te puede llevar a dar un giro a tu vida, mientras te disciplines y entiendas que el tiempo es el recurso más importante que tenemos porque es finito y no conviene dejarlo en pausa.

Foto de Bewakoof.com Official en Unsplash



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