¿Qué hacer cuando tienes una mala racha sostenida?

¿Qué hacer cuando tienes una mala racha sostenida?

¿Te ha pasado que vives momentos en los que todo te sale mal? Algo así como una suerte de eventos o vivencias negativas una detrás de otra que tienden a arroparte, y te hacen pensar si será cierto que las cosas malas vienen juntas.

Este es el tema del que vamos a hablar hoy. Escribo para mí que estoy envuelta en una de ellas, y apelo a mis conocimientos y experiencias pasadas, esperando que esta reflexión pueda ser de utilidad también para ti que me lees.

Estoy convencida de que ante esto hay por lo menos dos situaciones posibles: el pesimismo que hará que te hundas o la esperanza donde todo es posible. Hasta aquí son solo letras; el punto es cómo ser positivo cuando todo a tu alrededor está en una tormenta que en vez de despejarse se pone cada vez más oscura.

Lo más complicado es dar ese primer paso que nos lleve a ver lo positivo en la oscuridad. Suele costar mucho porque sencillamente no lo ves, y es precisamente allí donde debemos aferrarnos a la fe, a creer lo que no vemos y cambiar la perspectiva pensando que toda esta avalancha llega para sacudirnos y llevarnos a otro nivel que probablemente no sería posible alcanzar desde la comodidad de la ausencia de cambios, porque cuando todo está estable solemos permanecer en la habitual zona de confort.

Un diamante no llegaría a ser lo que es si previamente no pasa por una alta presión, porque son átomos puros de carbono que —bajo condiciones de presión y temperatura extremas— se transforman en esta piedra preciosa.

¿Qué hacer entonces?

 1.  No te rindas: Debes luchar en los peores días para ganarte los mejores días de tu vida. Rendirte solo hará que más y más eventos negativos sucedan. Piensa que si así de fuerte es la mala racha, una vez que la superes, la buena será apoteósica.

2.   Insistir en pensar positivo: da el primer paso para cambiar el chip mental e insiste en no sucumbir a la tentación de pensar que todo está mal. Este paso es fundamental si quieres salir. Créeme que sin esto difícilmente saldrás.

3.   Pide ayuda: una de las ayudas más importantes es poder hacer catarsis, desahogarse, drenar, pero no puede ser con cualquier persona, es indispensable que esa persona sea de tu confianza, te quiera y sea positiva y empática contigo.

4.   No busques culpables: no es un mal destino, ni brujería, ni envidia… y vaya que es tentador creer que es así.

5.   Suelta la inercia: quedarse quieto no es el camino. De hecho, si estamos claros en que esto que nos ocurre es la vida forzándonos a dar un vuelco, la inacción es desfavorecedora. Sea lo que sea lo que te está pasando, respira y piensa en posibles caminos o posibilidades, y, por supuesto, inténtalo. No te quedes esperando una solución mágica desde afuera, el cambio depende de ti.

Te invito a considerar esta vivencia con mucha humildad, con actitud de vencedor y con apertura mental para entender que esto que te pasa es un movimiento fuerte de cambios que vienen no para poner fin a tu mundo, sino para que puedas crear uno nuevo más prometedor.



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