Qué hacer cuando tu pareja quiere dejarlo

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Afrontar una posible ruptura.
Cualquier ruptura es dolorosa, y más si no es de mutuo acuerdo. Cuando es el otro quien aprieta el botón de la despedida y es a ti a quien invitan a salir del escenario, el dolor se ve acentuado notablemente. Puede ocurrir que al recibir la noticia, como no te lo esperabas, te resistas a aceptar la decisión unilateral que ha tomado tu pareja.
Esta confusión originada en los primeros momentos es, hasta cierto punto, normal, puesto que necesitas un tiempo para asimilar lo que te acaban de decir, cómo va a afectar a tu vida e incluso creértelo del todo.
En medio de ese bloqueo y angustia, tus reacciones pueden oscilar entre el llanto desconsolado, pasando por la agresividad verbal hasta la negación absoluta de lo que está ocurriendo, haciendo como si con contigo no fuera la cosa. Estos tres ejemplos no te ayudarán a encajar adecuadamente lo que acaban de comunicarte.

Recomendaciones que pueden serte de utilidad:
#1. Escucha bien todo lo que el otro tiene que decirte.
Por muy doloroso que te parezca lo que tengas que oír, intenta pensar que es información, mejor o peor transmitida, pero información que luego te será útil para entender sus razones y por qué habéis llegado a ese punto.
Siempre es mejor saber que ignorar. No tienes por qué estar de acuerdo con lo que tu pareja te está transmitiendo, pero sí conocer lo que quiere decirte.

#2. Haz todas las preguntas que necesites.
Estás en tu derecho de saber. Si bien es cierto que tu pareja puede no tener respuestas a todas tus preguntas, e incluso no mostrarse muy seguro en su decisión, cuánta más información tengas, más fácilmente asimilarás la ruptura.
De hecho, lo que añade angustia y dolor a este proceso es la inseguridad, la ambivalencia del otro, los interrogantes no contestados que dificultan la comprensión de lo que ha sucedido.

  • ¿Por qué quieres dejarlo?
  • ¿Hace cuánto tiempo te sientes mal en la relación?
  • ¿Qué crees que es lo que ha fallado?
  • ¿Estás seguro o quieres tomarte un tiempo para pensarlo?

#3. Plantea tus opciones

En función de la información que te haya  aportado la otra parte, puedes proponer algunas opciones:

a) Si el otro está convencido en su decisión y así te lo manifiesta, no queda otra que respetar su decisión. De nada sirve intentar convencerle ni pedirle de forma desesperada otra oportunidad.

 En esos momentos, piensa que lo que tú deseas es que el otro quiera estar libremente contigo; no por pena, insistencia o presión, cualquiera de estos motivos se volverán en tu contra a medio plazo.

b) Si la otra parte está indecisa y te plantea que tiene dudas, entonces puedes sugerir varias cosas:

  • ¿Hay algo por mi parte que necesites saber para aclararte?
  • ¿Quieres hacerme alguna petición o propuesta en concreto?
  • ¿Estás de acuerdo en recibir un asesoramiento de pareja profesional que nos ayude, desde un punto de vista objetivo, a detectar las principales dificultades y las potenciales soluciones?

 Recuerda que tú puedes proponer, pero el objetivo no es que “tires del carro” tú solo o que le insistas, una y otra vez, sobre los mismos puntos. Puedes planteárselo una vez y citaros los dos en unos días o semanas para decidir conjuntamente sobre lo planteado.

#4. Sé proactivo, no reactivo.

Esto quiere decir que, desde el mismo instante en que tu pareja te comunica la noticia, eres responsable de cómo afrontarla. Quizá no hayas elegido dejarlo, pero sí puedes decidir cómo vas a encajar la ruptura y lo que venga después.

Intenta no enfocarlo como una espera pasiva en la que estás a merced de los movimientos que va haciendo el otro, eso te hará sentir impotente, frustrado y muy angustiado.

Sí, tú en este momento no quieres finalizar la relación. Sí, te ha venido dada, pero ya que ha sucedido, tienes la oportunidad de cuestionar profundamente la relación que mantenías:

  • lo que el otro te aportaba
  • si te gustabas a ti mismo en ese vínculo
  • qué estaba perdiéndose
  • cuáles eran los puntos flacos de ambos miembros de la pareja, etc.

Tú también puedes hacer una valoración de tu relación y decidir, independientemente de lo que el otro haga.

#5. Amplia tu atención y dirígela a otros parcelas de tu vida.

Tanto si la ruptura se ha planteado como definitiva, como si queda un tiempo para ver el desenlace, es saludable que aprendas a seguir participando de otras áreas gratificantes de tu vida.

Relaciónate con otras personas, comparte otros pensamientos y conversaciones que no sean necesariamente tu última relación.

NO se trata de “olvidar” a la otra persona o intentar no pensar. De hecho, esto es contraproducente, no te obligues a no pensar, porque te sucederá lo contrario: cuánto menos quieres tenerlo en mente, más te viene (intención paradójica).

Simplemente déjalo estar en tu mente, que pase como una nube que se desplaza lentamente por el cielo, y a  la vez intenta captar más cosas que atraigan tu atención.

NO es que sustituyas, se trata más bien de sumar, de añadir algo más a tus pensamientos además de interrogantes sobre el futuro.

En definitiva, pase lo que pase, no eres un mero receptor de la noticia, tienes mucho que poder hacer para encajarla mejor o peor. No obstante, si ves que solo no puedes, un psicólogo podría ayudarte a afrontarlo más positivamente.

¿Cómo has reaccionado tras una ruptura?

¿Qué es lo que más te ha costado aceptar?

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