¿Qué harías si no tuvieras miedo?

¿Qué harías si no tuvieras miedo?

La vida exige a todo individuo una contribución y depende del individuo descubrir en qué consiste.

Viktor Frankl

Basta con darle un vistazo a las noticias para darnos cuenta de que el tan llamado ‘nuevo orden mundial’ está creándose día a día. Quizá no sea tan ‘nuevo’, quizá se trate de un re-ordenamiento para voltearnos la mirada a esa verdadera esencia de la cual hemos estado apartados por perseguir otros ideales.

Ideales que tienen que ver más con la satisfacción de necesidades derivadas de un estilo de vida que hemos adoptado bien sea por moda o por la comparación con otros seres humanos viviendo en otras condiciones distintas. Si estos ideales no están alineados con lo que somos realmente, empiezan a surgir los conflictos y un sinfín de insatisfacciones. La más común en estos tiempos tiene que ver con lo que hacemos como actividad productiva.

En su libro “Qué harías si no tuvieras miedo”, Borja Vilaseca hace unas precisiones sobre los antecedentes económicos y morales de la llamada ‘actual crisis mundial’; de cómo estamos entrando a una nueva era basada en el Conocimiento y para la cual requerimos desarrollar (o descubrir) el real potencial dentro de cada uno de nosotros.

Para ayudar a definir y ubicarnos en los roles que desempeñamos dentro del sistema productivo, Borja cita los 4 cuadrantes o clasificaciones de Robert Kiyosaki:

  • Empleado: trabaja para una estructura organizativa, con tareas y remuneración específicas. Su vida laboral implica una ‘seguridad’ financiera al recibir puntualmente la paga acordada, sin ejercer mayor control sobre ésta.
  • Auto empleado: profesionales autónomos que ejercen de forma libre. Son sus propios jefes y suelen ser bastante autosuficientes. Esta autosuficiencia les dificulta delegar, llenándolos de trabajo y ocupando gran parte de su mente en resolver todos los temas.
  • Dueño de negocio: son los emprendedores que no solo han fundado sus empresas, sino que cuentan con un grupo de apoyo en el cual pueden delegar. La incertidumbre es algo natural y su éxito depende de su capacidad de liderazgo.
  • Inversor: se trata de los profesionales que se dedican a ganar dinero invirtiendo capital en proyectos con expectativas de éxito.

Tú, ¿en cuál cuadrante estás? ¿Qué tan satisfecho te sientes en él?

Un indicador de satisfacción es el grado de plenitud que experimentas cuando revisas tu jornada de trabajo. No hay respuestas buenas ni malas, todos tenemos algo único que aportar en el medio en el cual nos desarrollamos y es sumamente gratificante tener la posibilidad de materializar ese aporte todos los días. Te invito a meditar un poco sobre esto.

Hace unos años yo me encontraba cómoda en mi cuadrante de empleada. Después de algún tiempo de auto-observación, y de medir conscientemente mis indicadores de satisfacción, cada vez más negativos, decidí darle un rumbo diferente a mi carrera haciendo aquello que se parecía más a mi naturaleza: ayudar a las personas a descubrir y potenciar su talento. Punto de inflexión que me ha llevado a moverme entre cuadrantes de forma natural.

¿Por dónde empiezo si no estoy satisfecho con lo que hago?

  1. Comienza por observarTE y hacerTE las preguntas adecuadas:
    • ¿qué es lo que más disfruto del trabajo/profesión que estoy ejerciendo ahora?
    • ¿qué suelen reconocerme mis compañeros de trabajo: jefes, colegas, equipo, clientes, etc.?
    • ¿qué es lo que disfruto hacer, independientemente del dinero?
  1. Si te das cuenta qué te mueve el cambiar de cuadrante: ¿Qué necesitas para llegar ahí? Busca referencias de personas que ya hayan transitado ese camino; te pueden dar algunas ideas.
  1. Imagina por un momento que estás en ese lugar que quieres: ¿cómo te hace sentir?, ¿saca a la luz la mejor versión de ti mismo, tu verdadero Ser, tu potencial real?

Sea que estas preguntas te hayan despertado la necesidad de cambio o que estés satisfecho con tu ocupación, lo importante es alinear tus acciones con lo que realmente ERES: un ser completo y con tantas posibilidades como decidas ver.

Referencias:

Qué harías si no tuvieras miedo. Borja Vilaseca. Editorial Conecta.

Los Cuadrantes del Flujo del Dinero. Robert Kiyosaki. Editorial Punto de Lectura.



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